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Año 2015
La derechasigue en
el poder.
Los maricasson
disidentes sociales.
Los gaysson la
nueva derecha.
Un grupo de maricasprepara una función de teatroen el centro psiquiátricoen el que están internados...
...será, al igual que ellos,una (dis)función
El organizador de tan
extraordinaria función es una antigua celebridad televisiva que, tras mucho
deambular de freak show en freak show, de tertulia del corazón en
finísima tertulia del corazón y de vacua entrevista a famosos a idiotesca
entrevista a famosos, ahora está, al igual que cualquier amenaza para la imagen
monolítica de gay que el poder quiere, internada en un centro psiquiátrico en
el que decide hacer una emisión karmica/simbólica hacia el Universo con un programa
de testimonios o talk show con el que
tendrá la oportunidad de reflejar por primera vez, (y quizás última), la
verdadera realidad de los homosexuales a los que intentó representar en el
pasado sin mucho éxito (los empresarios gays/mafia rosa acabaron por desvirtuar
su figura, aunque no consiguieron anularla). En su innovador talk show/función teatral, los
testimonios se despliegan con una honestidad brutal y por fin dejan ver, por
primera vez, la verdad oculta por los medios de comunicación: los homosexuales
han sido condenados al sexo por el poder y se les ha prohibido cualquier retazo
de ternura o emociones haciéndoles aparecer como seres cuya única
característica diferenciadora es su sexualidad y su única meta el sexo: lo
externo, lo físico. Se ha negado la diferencia en el ámbito público y se ha
condenado la identidad al privado: sólo en el dormitorio se puede ser
homosexual, fuera de allí se es hombre. Uno más. El único tipo aceptable de
hombre: el macho burgués. A
partir de este momento, lo único que hace aceptable al homosexual es el poder,
el dinero y la apariencia de “éxito”, “normalidad” y “corrección”. La identidad homosexual ha desaparecido. Los variopintos
invitados/personajes que aparecen en este peculiar talk show, historia a historia, testimonio a testimonio, retazo a
retazo, deconstruirán esta mentira del gay “único, centralizado y homogéneo”, e
irán esculpiendo con el ardor y la sinceridad de un Quentin Crisp la verdadera
cara de la identidad homosexual. O las infinitas caras, porque con sus
testimonios, acaban revelando la diversidad de vidas dentro de la
homosexualidad masculina: multiplicidad, contradicciones, ambigüedades sin
ambigüedad, nuevas formas de sentir, vivir y amar que ningún canon puede
unificar: hay tantos homosexuales como seres humanos. Sus voces llenarán de carcajadas, sonrisas, meditaciones y hasta lágrimas la sala. Sus ecos retumbarán en cada esquina de los prejuicios, miedos y encasillamientos del espectador como una luz cegadora y libertaria. En última instancia, sólo
el público asistente a este especial programa puede dictaminar si la fórmula es
válida o prefieren volver a sus ficciones de reality shows sin reality
y con un exceso de show. Porque,
algunas de las frases que se escucharán en esta obra nunca serán permitidas en
los medios de comunicación normativizados,
sometidos a la norma, la regla, el poder, el establisment. |