LA PRENSA HA DICHO...

 

lee la espectacular entrevista de Omar Khan (TENTACIONES de EL PAIS)

lee la reveladora entrevista de Pilar Velasco (ERESMAS)

lee la entrevista de Elvira Gimenez (GUIA DEL OCIO)

lee la crítica de Marcelo Soto (revista ZERO)

lee la crítica de Isabel Perez Pol (LANETRO)

lee la crítica de Rafael Esteban (METROPOLI de EL MUNDO)

lee la crítica de María Garrido (revista ODISEA)

lee la crítica de José Henríquez (GUIA DEL OCIO)

lee la crítica de Javier Villan (EL MUNDO)

lee la reseña de José Henríquez (GUIA DEL OCIO)

lee la manipulación de Pablo Caruana (LA RAZON)

lee la entrevista de Walter Colman (ESDIFICIL)

 

 

 

 

DOSSIER DE PRENSA (PREVIO)

"Miss Shangay Lily es un mito en Madrid. Un icono de la modernidad”.

Jordi González (CityTV. Barcelona)

 

“Tiene pinta de diosa díscola e imaginativa, gestos de reina sobrada y destrozona, lengua de hipnotizador revolucionario; verla y escucharla es ponerse, con cuerpo de jota, al borde de un precipicio. Pero por dentro es todavía más interesante: seductora, cáustica, provocativa, justiciera, inteligente, cálida. Miss Shangay Lily es un texto incendiario, lujosamente encuadernado."

Eduardo Mendicutti

 

“Reivindicativo, lúdico, hipercrítico, la carcajada inteligente salta, a menudo, en una crítica heterogay ingeniosa e incesante. Cosmopolitismo y transgresión necesaria”

Luis Antonio de Villena

 

 

“Me he emocionado, divertido, reído y enorgullecido viendo sus propuestas escénicas y escuchando sus sabios textos. Mi pasatiempo favorito: Miss Shangay Lily en escena. Polifacético y subyugador, muy conocido en el ambiente artístico, amén de feminista convencido”

Lucía Etxebarría

 

“Shangay Lily, ensayista, actriz y fenómeno. Su tono entre dislocado y ultraculto es insólito, valiente y eficáz”

Leopoldo Alas (El Mundo)

 

"Lo suyo es una demostración de que la diferencia existe y no es algo sobre lo que quepa discutir: ni desde una postura represora para suprimirlo, ni con una mirada pseudoprogresista para tolerarlo. Esto hace que sus textos puedan desconcertar y hasta irritar tanto a sectores homófobos como a oficiantes del integrismo gay, pero eso mismo los hace tan interesantes, porque se niegan a seguir oficialismos ni a expresar lugares comunes sobre la homosexualidad o el feminismo"

Pedro Manuel VILLORA (ABC)

 

"¿Cómo olvidar esos poderosos dildo-brazos, la intoxicación política de tus escritos, como olvidar el penetrante idealismo de tu beauvoiriano turbante? ¡Demasiada belleza!"

Beatriz Preciado (Ensayista y filosofa queer)

 

“Shangay Lily ha escrito no sólo una apreciable y entretenida obra sino una de las primeras novelas queer en castellano. Bajo lo divertido de la lectura y lo vistoso de sus turbantes, nos encontramos con una lúcida radicalidad política, con una formación intelectual que parte de Deleuze, Foucault o Derrida y que llega hasta Judith Butler, la Segdwick o nuestra Beatriz Preciado

Marcelo Soto (revista ZERO)

 

“Un entretenido ejercicio de libre-pensamiento y libre-expresión en el que Shangay lo dice todo ya que nosotros nunca nos atrevemos. Una diva auténtica que viene a refrescarnos la conciencia; ...un lujo soberano”.

Isabel Pérez Pol (LANETRO)

 

“Hay curiosidad, reflexión, problemas de identidad y lagunas anchas como océanos: Mari, ¿me pasas el poppers? (una guía, de la A a la Z, sobre homosexualidad masculina, de Shangay Lily, que “pretende llegar a chicos y jóvenes que buscan su identidad en poblaciones pequeñas”) las llena. Shangay Lily, de 39 años, nacida en Uterolandia, vive su penúltimo boom de algo —el anterior fue el de las drag queen— y lamenta que los “gayempresarios” y los “burgayses” están haciendo negocio de la literatura homosexual, sin importarles echar mano de “novelas de baja calidad”. Si lo gay es cool, la literatura gay también lo es, y vende. Pura matemática. ¿Hasta cuándo? “Es una moda, importada de Estados Unidos. Pasará y sobrevivirán los que realmente sean artistas”.

Elena Sevillano (El País de las Tentaciones)

 

“Poca gente a estas alturas se preguntará quién es Shangay Lily, pero para los que no están al tanto, es una pionera en muchos sentidos, como ser la primera Drag-queen de este país. En su currículo hay de todo, ha trabajado en cine, televisión y varias revistas, y también ha escrito novelas. En definitiva, Shangay lily es una abanderada del movimiento gay en España”.

Oscar Pérez (revista ODISEA)

 

“Muchos pensaron cuando Miss Shangay Lily apareció por primera vez en la pequeña pantalla que aquella dama no iba a pasar de ser una más de las innumerables reinonas que pululan por las televisiones nacionales. Se equivocaron, su talento a prueba de bomba y su estética glamourosa la ha convertido en los últimos años en escritora de éxito, locutora de radio y actriz de cine. Y es que esta feminista convencida, tras su aparición estelar en la película Boca a boca, es ya todo un fenómeno mediático de primer orden”.

Manu Vives (El Periódico de Alicante)

 

“Con el vientre de su madre como única patria, Miss Shangay Lily denuncia el sometimiento que la minoría lesbiana y transexual padece gracias a la acción soslayante de los homosexuales de sexo masculino. Sofisticada e inteligente, sabe de dónde viene y sobre todo, a dónde demonios va”.

Pedro Rojas (periódico La Verdad)

 

Feminista, ambiciosa y, por encima de todo, artista, la primera "drag queen" de la escena española está dispuesta a relanzar su carrera sin perder un ápice de dignidad”.

Nieves Salinas (revista Interviú)

 

“De paso en Málaga para participar en el ciclo de artistas gays promovido por la Diputación, asegura que le gusta compartir verdades que no se hablan normalmente. Frívol@, carismátic@, e intens@, sobre todo muy intens@. Shangay Lily “el personaje/persona” sabe como captar la atención de su interlocutor y llevarlo a su terreno. Sobre un escenario, su imagen es todo artificio. A pie de calle nos encontramos con una mente inquieta con miles de proyectos por realizar”.

Carmen L. Cueto (La Opinión de Málaga)

 

"Miss Shangay vuelve a la sátira sociológica, pervirtiendo los géneros, los manipula y los rehace a su voluntad, les imprime carácter y finaliza dándoles un regusto exquisito que tiene como última instancia la conexión queer (maricón, vaya). Miss Shangay es un amaneramiento que tapa otro: un discurso que absorbe y amplifica los comentarios y pullas que ha sugestionado, reduciéndolos al absurdo por la redundancia. Toda ella es una ilustración del concepto de posmodernidad. Con turbante y rimel incluido".

Guillermo Arazo (periódico El Mundo. Valencia)