Andan nuestros vecinos los franceses revueltos porque un tal Orelsan, de profesión rapero, afirma que un montón de salas francesas han suspendido las actuaciones que tenía programadas después de que varias organizaciones feministas descubrieran el videoclip de una de sus primeras (y a juzgar por su contenido, pésimas) “canciones” (nótese que utilizamos el término “canción” con cierta generosidad, a falta de otro que se adecue mejor a la boutade del figura). La letra, de una “profundidad pasmosa”, contiene versos de “belleza” tan “sublime” como la que plasman las frases: “te voy a dejar preñada y luego te haré abortar con mi navaja” o “sólo sirves para que te revienten el recto”. Dice que si le cancelan las actuaciones programas es porque los defensores de lo “políticamente correcto” están atacando su “libertad de expresión”. O sea: además de “transgresor”, víctima. Oh là là!
No es que a mí –sabedora de que el hip-hop fue en sus orígenes una verdadera bomba de protesta muy alejada del gangsta rap que ha terminado por imponerse a golpe de machacarnos en los medios con imágenes de tiarrones-machotes ultramusculados y nenitas permanentemente puestas a disposición del macho alfa – me disguste el género. Más bien al contrario: el hip-hop fue, en sus orígenes, una subcultura combativa y progresista. Lo que me fastidia hasta extremos indecibles es que de repente defender ideas machistas, homófobas, transfóbicas y claramente sexistas (o sea, el discurso rancio de toda la vida, aunque sea en forma de versos rimados) se considere “transgresor” y un valor “políticamente incorrecto”. Exactamente, ¿qué es lo “transgresor” en la frase “sólo sirves para que te revienten el recto”? Si lo transgresor es “recto”, permítame el Sr. Orelsan recordar que en España ya se han escrito grandes temas de inspiración rectal y que no necesitamos que nos ilustren más sobre la cuestión, gracias (me viene a la memoria aquel célebre “Caca culo pedo pis” de Enrique y Ana). Aquello sí que era transgresor, oiga, en un país que acababa de salir de una dictadura.
Ahora sí, bromas aparte. Leo esta noticia justo al mismo tiempo en el que me encuentro inmersa en la lectura de la segunda parte de la trilogía del sueco Stieg Larsson, que constituye una de las denuncias más valientemente feministas de la violencia contra las mujeres que he leído en muchísimo tiempo. Podría decir que ignoro cuáles son los mecanismos que pueden llevar a un hombre educado en la laica y democrática Francia a convertirse en un repulsivo cerdo machista que necesita invocar un supuesto “derecho a la libertad de expresión” y lanzar acusaciones de “censura” para vender discos, pero mentiría. Los mecanismos que hacen posible que haya muchos Orelsan sueltos por el mundo son los mismos que hacen que vivamos en un mundo en el que matar mujeres sale barato (en algunos países, literalmente gratis). Y si no es matar es apalear, humillar, insultar, denigrar, golpear a diario o simplemente dejar muy claro que tú, Oh Gran Macho, estás por encima de ella.
Aunque es un tema sobre el que volveré en otras reflexiones, no me cansaré de repetir que estamos en tiempos de desactivación. Tiempos en los que ser “nazi” es lo mismo que ser “anti-nazi”, “fascista” que “antifascista”, “machista” que “feminista”. Se nota, se huele la desactivación especialmente en las aulas, donde un porcentaje sobrecogedor de chicas adolescentes no ve mal que su novio les pegue de vez en cuando una bofetada o donde los noviazgos son cada vez más violentos. Donde un número cada vez mayor de mujeres se proclama orgullosamente “femenina, que no feminista”, o alegremente se atreve a decir que ella no es “ni machista, ni feminista”, al tiempo que se produce un aumento espectacular de comportamientos violentos entre las propias mujeres. Donde cualquier intento de educar en valores positivos que combatan todas las formas de discriminación (misoginia, homo/transfobia, racismo o xenofobia, o discriminación contra las personas con discapacidad) es recibido con una furibunda reacción por parte de los defensores del neopatriarcado, ese orden producto de la terrorífica remodelación de las viejas fórmulas de dominio heteropatriarcal que ahora cuenta además con la inestimable ayuda de los medios de incomunicación masiva. Este nuevo orden no se cansa de enarbolar la bandera de la “libertad” y la “libertad de expresión” para defender sus posiciones; sabiéndose mayoría silenciosa, los neomachos – incluidos, para qué negarlo, muchos presuntos izquierdistas – despotrican a diestro y siniestro contra ese “contubernio judeomasónico feminista y gay” que según ellos les está haciendo la vida imposible. Para ello cuentan, no lo olvidemos, con la inestimable ayuda de las Mato, señoras de Aznar y tantas y tantas otras cuyo modelo de femineidad está mucho más directamente relacionado con aquellos bonitos manuales de Sección Femenina que con cualquier valor medianamente moderno y progresista.
Yo comprendo que la pérdida de los privilegios heredados conlleve tanta rabia y tanta mala baba. Lo que no comprendo ni acepto es que pretendan colarnos la trola de que esa mala baba machista y misógina, criminal y asesina, tiene el mismo valor y debe ocupar el mismo lugar que los discursos positivos que intentan defender la dignidad de todas las personas. El titular de Público (“Un rapero aterra a la Francia políticamente correcta”) es manifestación preclara de lo enferma de misoginia que está esta sociedad. Así que no, Andrés Pérez, no: el problema no es que Orelsan “aterre a la Francia políticamente correcta”. El problema es que Orelsan y todos los que son como él tendrían que aterrar a todo ser humano con un mínimo de dignidad consciente de haber nacido del vientre de una mujer.
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Claude
1 Año Patriarcal hace
La excusa de la incorrección política cansa muchísimo. Yo cada vez que oigo a alguien presumir de ser transgresor y políticamente incorrecto, ya me echo a temblar. La cantidad de gañanes machistas que se creen la última pepsicola del desierto, oye… Y ya no te digo lo guay que es cómo les mola a esta gente lo de sentirse atacados en su libertad de expresión… ¡¡La cantidad de veces que he visto mentar 1984 a los foreros de HazteOrin y otros foros de esa ralea!! Ufff, pa mear y no echar gota.
En fin, pa qué seguir divagando, si tú ya lo has dicho tó.
Saludillos.
deabrutxiki
1 Año Patriarcal hace
Casos como aquellos hemos tenido hace un par de años también con un grupo de medio pelo. No soy un defensor del hip hop, que nunca me ha termindo de convencer, pero soy objetivo al decir que el género se ha convertido, utilizando algo tan importante como es la incorrección política (que adoro) como cortina en la que aquellas conductas no apropiadas por humillantes e insultantes tengan cabida, envueltas en moda y masticadas para generaciones que se están educando, valores inaceptables en una sociedad democrática. Y ahí acaba todo, no hay victimismos que valgan. Si queremos que la democracia funcione hay que empezar por exigir respeto, porque a mí me encanta la frase de que la única iglesia que ilumina es la que arde, pero no se me ocurre prender fuego a ninguna (aunque sí exigir que se retiren subvenciones a las mismas).
Miss Shangay Lily
1 Año Patriarcal hace
Amado deabrutxiki, ¿te refieres a los orangutanes de Molotov con el infame “matarile al maricón”? Que anda que no les vino bien eso pa vender discos, la polémica reaccionaria vende muy bien y no transgrede nada. Estoy de acuerdo contigo en eso desde luego. Creo que voy a hacer una entrada sobre la rapera Diam, un verdadero fenómeno social en Francia. El caso es que, amada Ingrid, esto es mucho más doloso si cabe en Francia donde el rap siempre ha sido altamente político y de protesta de las comunidades árabes y negras principalmente.
Maria Seco
1 Año Patriarcal hace
Creo que hay mucha manipulación politicamente correcta.
No estoy de acuerdo para nada con las vejatorias letras de Orelsan pero el bombo y platillo que se estan dando los censuradores tampoco es de recibo.
Nos toman por tontos, por lo que he leido ese tal Orelsan hizo este tipo de letras en el pasado, no quiero que se entienda que le defiendo ni mucho menos, lo que quiero decir es que hay asuntos homofobos, malos tratos y todo tipo de aberraciones que se estan consumando en la actualidad y no se le da la importancia que realmente merece.
Por ejemplo, el otro dia violaron a una conocida mia en su casa, entre dos, y no lo he escuchado ni leido en ningun sitio, solo por boca de la victima que se ha tenido que ir a vivir a otra ciudad.
Eso si que es preocupante y no todas las demagogias.
Ingrid
1 Año Patriarcal hace
María Seco: gracias por tu contribución pero, lamentablemente, no puedo estar más en desacuerdo con tus palabras. En esta columna yo no estoy hablando de esas “otras cosas”; estoy hablando de la misoginia en general y de la manifestación concreta de ésta en las letras de este señor; aunque puedo estar de acuerdo en que hay mucha hipocresía en este tipo de denuncias, lo cierto es que no emplearé ni media sílaba en la defensa de un cerdo misógino, muchísimo menos amparándome en algo tan sagrado para mí como la libertad de expresión (la de verdad). Una de las estrategias de desactivación es precisamente lo que tú acabas de hacer: recordarnos que hay cosas “más importantes” que las que nos ocupan. Si protestamos contra los toros, se nos recuerda que “hay niños que se mueren de hambre en África”. Si protestamos contra la homofobia en los institutos, se nos recuerda que “hay gente que se muere de hambre y eso sí que son problemas de verdad” (curiosamente, los que así responden nunca han hecho nada ni para acabar con los toros, ni para acabar con la homofobia ni mucho menos para resolver la vergonzosa tragedia del hambre en el mundo). Sí, lo sabemos. ¿Y? Más importante me parece a mí recalcar que la violación de tu conocida en su casa guarda mucha más relación con las letras del sr. Orelsan que lo que tu comentario deja entrever. Y desde luego, ni por asomo concuerdo con que oponerse a las salvajadas de este señor y de muchos otros como él sea signo de “corrección política”. Más bien lo veo como signo de humanidad elemental y dignidad.
Un saludo a todos y gracias.
Ingrid
1 Año Patriarcal hace
p.s. En entradas posteriores reflexionaré sobre qué significa todo esto de la “incorrección política”. Ser políticamente incorrecto no equivale automáticamente a tener derecho a lanzar mensajes misóginos y homófobos que invoquen la violencia contra las minorías (y las mujeres somos una minoría sociológica, que no numérica). Decir “sólo sirves para que te revienten el recto” no tiene absolutamente nada de “incorrecto” políticamente hablando: es la misma mentalidad de la que millones de mujeres en todo el mundo llevan siendo víctimas durante miles de años. Es decir: es perfectísiamente y muy políticamente correcto. Me parece MUY importante desmontar todas estas estrategias llenas de trampas que hay que desactivar si queremos sobrevivir.
La semana que viene, más
Ingrid
1 Año Patriarcal hace
p.s. 2. María: tu escrito me ha hecho pensar en un olvido importante del que adolece la columna. Hablas de “censura”, pero en el caso de Orelsan no puede hablarse de tal cosa. Las asociaciones feministas lo que han denunciado es la utilización de dinero público para pagar sus actuaciones, y la petición que está en marcha es precisamente una petición para que no se utilice dinero público para financiarlo. Me parecía una distinción importante, ¡gracias!
deabrutxiki
1 Año Patriarcal hace
Shangay: Tenía en mente a molotov, pero también a otro personaje que hace unos años se dedicada a cantar maricón el que no bote (o algo así, la memoria no me da ahora) y que varias asociaciones se enfrentaron con alcaldes que los contrabana en fiestas. Creo que al final quitó esa parte, aunque, como dice Ingrid, se hizo la víctima pervirtiendo la expresión libertad de expresión, desviando la atención que sea una institución que lo contrate.
Ingrid: La desactivación está demasiado en boga, pues el populimos está retomando una fuerza imperiosa. Un ejemplo es el de Sara. Lamento y condeno por encima de cualquier voz la violación de su amiga, pero creo que además de actuar por ese lado, que es más bien policial, debemos denunciar, como haces en este post, las conductas misoginas de la sociedad que exculpan de antemano a los agresores que se sienten legitimados, o por lo menos no ven tan mal lo que hacen. Es un doble camino, pero la demagogia nos insulta cuando queremos coger el que provoque un cambio en la sociedad (el debate de ayer de la noria sobre menores y derecho penal iba por ese camino también)
Maria Seco
1 Año Patriarcal hace
Ingrid, gracias por contestar.
No quiero que malinterpretes mis palabras y que pienses ni por un momento que yo estoy amparando o defendiendo a ese cerdo.
Letras como las suyas son aberrantes.
El mensaje que queria dar es que los politicos se curan las heridas y se autoimponen medallas al mérito con asuntos (no menos importantes, estoy de acuerdo) que les proporcionen cierta fama y popularidad y en los casos en los que atañen a gente humilde, como en el caso de Miriam, boliviana, corren un es-tupido velo, porque eso no vende.
¿A quien le importa una mujer boliviana, sin papeles?
Es importante la aclaracion que has hecho sobre la financiacion con dinero publico de los conciertos del tipo ese.
Saludos
En el caso de los conciertos no sabia que lo querian financiar con fondos publicos, es una aclaracion importante.
Saludos
Maria Seco
1 Año Patriarcal hace
perdon por la repeticion del final
Ingrid
1 Año Patriarcal hace
“El mensaje que queria dar es que los politicos se curan las heridas y se autoimponen medallas al mérito con asuntos (no menos importantes, estoy de acuerdo) que les proporcionen cierta fama y popularidad y en los casos en los que atañen a gente humilde, como en el caso de Miriam, boliviana, corren un es-tupido velo, porque eso no vende”.
Me parece muy importante esta observación, que sin duda puede dar lugar a muchos otros debates.
Gracias de nuevo
Estrella
1 Año Patriarcal hace
Patética defensa de la libertad de expresión la de este pseudo juglar francés. Me ha llamado especialmente la atención el tema, un cantante que se escuda en su libertad creativa para exaltar la violencia contra las mujeres.
Trabajo en la enseñanza, más concretamente en un IES de la periferia de Madrid y este curso pasado descubrí con sorpresa que la canción favorita de muchas de mis alumnas, esa que escuchaban una y otra vez con sus inamovibles auriculares…se titulaba “las niñas son unas guarras”. Ante este degradante título, no me quedó más remedio que bajar y escuchar la canción de Porta (otro pseudo juglar)para ratificar que el título no era un simple reclamo, que no lo era. Un trimestre completo hemos dedicado a escuchar -no oir- y analizar la letra de la canción…muchos tópicos hemos tenido que desmontar, mucho hemos hablado, debatido e incluso llorado.
Al final del proceso sólo “algunas” no la han borrado de su MP3 porque siguen convencidas de que muchas mujeres son unas guarras y van pidiendo guerra, el consuelo es que la mayoría si lo han hecho y lo han hecho desde la crítica constructiva.
Ahí va el enlace a la perla que no sólo en Francia cuecen habas.
Un saludo
http://www.youtube.com/watch?v=WXYNzufDZLw
mluisa
1 Año Patriarcal hace
Estrella,he visto el video en tu enlace,me quedo sin palabras,pero en que mundo vivimos?.
Ingrid
1 Año Patriarcal hace
Estrella: interesantísima tu aportación. Yo sí conocía al tal Porta, pero tu forma de “desactivación” de la misoginia me parece muy inteligente.