Tras la gratificante experiencia de mi primer documental “La maldad del poder”, dedico estos últimos meses a la gestación de un nuevo documental titulado “Regla de oro: la teoría de la inversión en política”. La razón del título no es otra que estar basado en el libro de Thomas Ferguson Regla de Oro: La teoría de inversiones en la competencia entre partidos y la lógica de la política manipulada por el dinero.
Ferguson es un reconocido economista de la Universidad de Massachusetts que con este libro planteó una innovadora mirada sobre el panorama político estadounidense. Partiendo de ese planteamiento, mi documental denuncia la influencia de los inversores en los partidos políticos; particularmente en EE.UU. Asimismo examina los altos costes de participación política para el ciudadano medio y la compra de elecciones por medio de contribuciones, así como la influencia (directa e indirecta) que ejercen empresas, firmas de abogados, medios de comunicación de la elite, etc. Inevitablemente, el candidato con más apoyo financiero siempre gana, y en este sentido, los miembros del congreso se benefician más que nunca de sus inversiones, ya que los precios de la bolsa reflejan las contribuciones, algo de lo que ellos tienen conocimiento previo.
Por supuesto, los medios de comunicación de elite y otras instituciones de adoctrinamiento siempre prestan atención a la estabilidad del poder empresarial en la sociedad, y esto se ve reflejado en la opinión pública y en los resultados electorales. A diferencia de las empresas, el gobierno tiene cierto potencial democrático, por eso los medios de comunicación corporativos lo merman ocultando los verdaderos mecanismos del proceso electoral.
Aunque los gobiernos siempre mantienen ciertos intereses de elite propios, en las sociedades capitalistas su función principal es la de manejar y proteger los intereses colectivos de las empresas, sobre todo las grandes. Esto quiere decir gestionar los intereses, a veces en conflicto, de bloques de empresas rivales, por ejemplo: unas que sean más o menos proteccionistas, unas que sean más o menos orientadas a un trabajo intensivo, más o menos vinculadas al sector financiero, etc. Como las condiciones que permiten a ciertas industrias prosperar y formar nuevos bloques varían (p.ej. el paso del carbón al petróleo a principios del siglo XX, la liberalización de mercados a finales de ese mismo siglo, etc.) y como la influencia de los sindicatos y los movimientos populares pueden ser considerable, las coaliciones de inversores que controlan diferentes partidos también cambian dependiendo del periodo (unas veces replegándose en un partido único otras instituyendo una dictadura).
Estas últimas opciones suelen ser adoptadas cuando hay un crecimiento de sindicatos y grupos de izquierdas; o en el tercer mundo como reacción a cualquier política que amenace los beneficios de los inversores (por ejemplo: nacionalizaciones). Pero cuando el poder de los trabajadores es relativamente débil, las dictaduras o los partidos únicos no son generalmente necesarios o beneficiosos. Por supuesto, todas las empresas tienen intereses comunes. Ninguna, por ejemplo, va a favorecer mas y mas impuestos, o la formación de un sindicato. Pero un solo partido no permite que la gama y disparidad de intereses empresariales se articule.
Generalmente, lo que llamamos partidos de “izquierdas” y de “derechas” no son más que bloques de inversores con algunos intereses dispares. Lo que les permite llegar a diferentes niveles de compromiso con un movimiento laboral relativamente débil. Por ejemplo, en el siglo XIX, casi todas las empresas empleaban mucha mano de obra. Pero el paso del carbón al petróleo creó una revolución tecnológica que permitió que muchas empresas produjesen con menos trabajadores (en términos técnicos: menos sueldo como porcentaje del valor añadido).
Políticamente, esto significó que estas nuevas o renovadas empresas con mayor inversión en maquinaria (muchas de ellas menos proteccionistas) toleraban mejor los sindicatos. Un sindicato en una industria con mucha mano de obra supone un coste muy alto para el patrono. Esto explica por qué las industrias con mayor inversión en maquinaria estaban más a favor del “New Deal” social-demócrata en los años 30 (p. ej.: petróleo, papel, bancos internacionales, etc.), mientras que la industria más tradicional basada en la mano de obra (p. ej.: textil, goma, acero, etc.) se opuso.
Por supuesto, esto no quiere decir que estas nuevas o renovadas empresas fuesen favorables a los trabajadores en un genuino sentido. En una sociedad en la que el patrón controla el capital, la sustitución de los trabajadores por maquinas no es más que otra arma en su arsenal. Menos trabajadores significa menos problemas.
Con el crecimiento del sector financiero (de los años 70 en adelante), también creció su influencia sobre el sistema político. Sobre todo en los partidos más de “izquierdas”, como los Demócratas de EE.UU. De ahí la política de desregularización, la victoria de Obama y el servil rescate financiero. Con la proliferación de la especulación y la búsqueda de grandes beneficios a corto plazo, muchas instituciones financieras han adoptado relaciones obrero-patronales casi del siglo XIX. Esto explica, en gran parte, la erosión de políticas social-demócratas.
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Myrisa
1 Año Patriarcal hace
Menos trabajadores significa también menos capacidad de consumo de lo producido y mayor dificultad para que los dueños de lo producido realicen (moneticen) el valor creado. Como el capital no sobrevive sin el intercambio continuo de valores producidos (por eso una interrupción del intercambio en los mercados financieros significó un meltdown sistémico), el Estado asume el rol de efectuar un mínimo nivel de orden y racionalidad social que la competencia en la base económica no permite. Racionalidad a la que los grandes capis, en conjunto pero sin muchas ganas, acceden para no matar la gallina de los huevos de oro. Los impuestos, entonces, operan una mínima redistribución de la producción y permiten la creación de empleos e ingresos en la burocracia del Estado y en empresas manejadas por el Estado que son necesarias para el funcionamiento económico y social general y que no son rentables para el sector privado. No coincido en todo con la apreciación de Ferguson de que los trabajadores de la época del New Deal estaban en posición de relativa debilidad. Por el contrario, la creación y crecimiento del Congress of Industrial Organizations coincidió con las décadas de mayor pujanza e influencia del movimiento obrero en EEUU. El CIO promovió la coalición del New Deal: sindicatos obreros, liberales, minorías raciales y nacionales (en especial los afronorteamericanos, los judíos y los católicos) y los blancos pobres del Sur. Su influencia creció durante la alianza entre EEUU y la URSS en guerra contra el nazismo. (En NY, por ejemplo, el 4 de julio se celebraba con las imágenes de Uncle Sam y Papa Joe (J. Stalin). Esta influencia comenzó a ceder tras la guerra y la embestida del macartismo. No obstante, y a pesar de la burocratización de los sindicatos obreros, los sindicatos se mantuvieron con fuerza. Ha sido la caída del bloque soviético, la apertura de China a los inversores de EEUU y la globalización de los mercados del trabajo, y- ahora- la recesión las causas del debilitamiento, tal vez de muerte, de las organizaciones del trabajo. La alianza de las nuevas industrias con los sectores populares para enfrentar a las viejas industrias donde se concentra el poder de la plutocracia es un fenómeno que se repite cada cierto tiempo, a medida se crean nuevas industrias y tecnologías. Hoy lo vemos con las industrias emergentes (energías alternas, internet y nuevas comunicaciones, etc.) que son las más inclinadas a forjar alianzas con sectores populares y añadirse a reclamos de impacto social.
Cazador de Unicornios
11 mess hace
Jejeje Amore mio! que cómico! Justo estaba leyendo la conferencia que dió Noam Chomsky en México y comencé a googlear términos para ilustrarme más… ¡Cuál sería mi sorpresa cuando terminé, brincando de enlace en enlace, hasta tu divario!
Ya lo decía yo, mentes iguales son movidas por los mismos intereses!
^_^