¡Viva Fátima Ghailan!

Sábado 6 febrero del año patriarcal 2010 por Miss Shangay Lily

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Esa que veis en la foto es una heroina con todas las letras. Si viviesemos en otro estado menos casposo, cobarde y apocado, Fátima Ghailan se convertiría en la Rosa Parks de la comunidad musulmana. porque Fátima, con sus reales ovarios, ha desafiado al repulsivo Iman de Cunit y a toda la estructura sometedora de la que forma parte la alcaldesa socialista de Cunit, que le sugirió que abandonase el trabajo para “no provocar una situación tensa con la comunidad musulmana que pondría en peligro mi carrera”, y ha mantenido su dignidad como mujer negándose a llevar el pelo cubierto o a dejar de conducir por más que ese subhumano que es el iman de Cunit se empeñase en amenazarla por no ser propio de una mujer musulmana. No sólo eso, cuando se hartó de recibir continuas amenazas, difamaciones, de ver cómo a sus hijos los insultaban otros niños musulmanes en el colegio, de vivir la surealista propuesta del Iman a su marido de que escogiese a otra mujer y de llegar a ser agredida físicamente por el iman, su esposa  y la hija de ambos en el paseo del pueblo mientras la llamaban “puta ladrona”, Fátima no lo dudó y le plantó una demanda al Iman. El caso era tan notorio que el juzgado decidió abrir diligencias penales al iman de Cunit. Pero lo realmente grave es que en medio de las continuas amenzas del Iman y la comunidad musulmana, la alcaldesa socialista de la localidad en lugar de ayudar a Fátima cuando acudió a  ella, la presionó para que retirase la demanda contra el Iman de Cunit Mohammed Benbrahim.

Perdon por contar tan mal la historia, pero la admiración a Fátima y la ira hacia la alcaldesa anti-feminista me pueden. Por no mencionar lo que puedo sentir por el machista de mierda que es ese maldito iman.

En resumidas cuentas, extraido de La vanguardia, la historia es como sigue:

En la denuncia que presentó el 19 de diciembre de 2008, Fátima G.G. relata que trabaja como mediadora cultural en el Ayuntamiento de Cunit y que, como consecuencia de dicho empleo, que realiza desde julio de 2007, empezaron los problemas con el imán de Cunit y con el presidente de la Asociación Islámica. La intención de ambos, así como de la mujer e hija del imán, es que de “su puesto de trabajo”, considerando que el hecho de vestir de forma occidental -sin el velo islámico-, que ella y sus hijos se relacionen con españoles no musulmanes y que “esté al margen” de la comunidad islámica “la hace merecedora del reproche de ésta”.

La denunciante explica como, tanto el imán como el presidente de la asociación, han llegado a decir a su marido que “no era mujer para él, y que le ofrecían poder casarse con otra”, mientras que sus hijos sufren amenazas de otros niños de la comunidad islámica, que “los excluyen por jugar con niños españoles no musulmanes”.

El imán, junto a su mujer e hija, han llegado a recoger firmas entre la comunidad islámica en contra de la víctima, a quien han llegado a acusar de falsificar informes de arraigo social y de intervenir para que denegaran ayudas sociales a musulmanes. Sin embargo, la denunciante “no desempeña actividad alguna en el ayuntamiento en relación con los temas de inmigración”, ya que todos estos asuntos los lleva la técnica de inmigración y una asistenta social, subraya el auto del juez, que durante la instrucción del caso ha entrevistado como testigo, entre otros, a la alcaldesa de Cunit.

La responsable municipal indicó al instructor del caso que no tenía “queja alguna desde un punto de vista profesional en cuanto a la labor de Fátima”, certificó que ésta no tenía relación alguna con la tramitación de las ayudas a inmigrantes y explicó que ordenó al jefe de la Policía Local que prestara protección a la denunciante.

Según el auto, “la única finalidad de todas estas acusaciones realizadas por los denunciados es que el Ayuntamiento de Cunit prescinda de los servicios” de Fátima, que, al parecer, también fue agredida por el imán, su mujer y su hija cuando paseaba por el pueblo con su marido.

En este sentido, la denuncia recoge que la llamaron “puta ladrona” y le amenazaron con “acabar con vosotros y vuestros hijos” y que, debido a estos insultos y a que el imán los perseguía, se tuvieron que meter en un bar hasta que intervino el juez de paz de Cunit, Judit Alberich, del PSC.

Por otro lado, los denunciados habrían contactado anónimamente con la Coordinadora de Inmigración del Consell Comarcal del Baix Penedés preguntando por la forma de proceder para que la denunciante abandonara su puesto de trabajo, “alegando, falsamente, que había insultado al imán”, así como con el imán de Mataró (Barcelona).

También se pusieron en contacto con la dirección general de Asuntos Religiosos de la Generalitat para “desacreditar a la denunciante”, que ha estado de baja por depresión, diciendo que era “un topo” en el ayuntamiento y que pasaba información de ellos. Durante su declaración ante el juez, los denunciados negaron haber maltratado o vejado a Fátima, aunque reconocieron haber firmado el escrito de recogida de firmas, y el presidente de la Asociación Islámica afirmó que hizo gestiones con la alcaldesa de Cunit e incluso con el imán de Mataró.

En este artículo se puede descubrir más sobre la guerra interna que la vertiente más fundamentalista musulmana, el salafismo, mantiene desde hace años para imponer esa práctica extrema en la comunidad musulmana de España, mayoritariamente tolerante. Al parecer, Tarragona es una de sus principales bases de acción.

Lo más triste del caso es que Fátima se plantea abandonar el Cunit según esta noticia de ayer: La mediadora de Cunit dice que se plantea dejar la localidad. Una desgracia que ha sido permitida por una mujer socialista. Como muy certeramente protesta la grandiosa Maruja Torres en su columna titulada Oiga, Chacón:

Si nuestra lucha es noble, me cuente entonces por qué demonios sigue en su sitio la alcaldesa de Cunit, después de su conducta en el caso Fatima Ghailan. Fatima, musulmana y mediadora cultural en el Ayuntamiento de esa localidad tarraconense, fue acosada por el imán de su comunidad y otros fanáticos por no seguir sus rancias costumbres, e interpuso denuncia contra ellos. Alberich la amonestó, diciéndole que iba a causar un conflicto social.

Explíquenmelo, señora Chacón y otras damas del Gobierno: ¿conflicto social por aceptar la forma de vida, más civilizada y libre, que este país ofrece a sus mujeres, y que nosotras queremos para nuestras hermanas sometidas? Que el señor Montilla no sepa y no conteste es natural. Por eso es el señor Montilla: quizá si fuera la señora Pubilla estaría de acuerdo conmigo. Pero que ustedes, las encumbradas socialistas, no pongan firmes a Judit Alberich, es una ofensa. No ya a las mujeres, que estamos acostumbradas, sino a los muchachos que mueren en Afganistán, según dicen, por defender nuestros valores.

Fatima debería recibir de ustedes una medalla póstuma. Ha caído víctima de la insensibilidad oficial, y con ella caen las esperanzas de cuantas quieren quitarse el velo de la mente y de la cabeza. Ganan los extremistas. Felicidades.

Y es que es muy triste ver cómo el partido socialista está disculpando a Judit Alberich, que así se llama la individua esa que va de socialista y ejerce de alcaldesa de Cunit.  El tema ha llegado a tal punto que ahora se ha descubierto que La regidora de Cunit agradeció por carta la recogida de firmas contra la mediadora municipal acosada. Una vergüenza para el feminismo que muchos fascistas y fachas del PP y aledaños ya están utilizando torticeramente para erigirse ellos (¡Ellos! ¡Los más machistas junto con ellas, mujeres sometidas de la derecha!) en los verdaderos aladides del feminismo.

Para llorar.

Ah: ¡Viva Fátima!