Tengo que hablar de esa maravilla que fue la actuación de P!nk en los aburridos, mediocres y corporativos Grammy. La cantante dio una clase magistral de arte, presencia escénica , talento y glamour interpretando su emotivo Glitter In The Air (el temazo que cierra su perfecto Funhouse). Pero, sobre todo, recordó lo grande que puede ser el arte cuando se consigue hacer palpitar a todos los espectadores con un mismo latido: el de la admiración. Tanto fue así que para cuando la artista se inclinó a saludar a los presentes, tras volar por los aires a lo Cirque de Soleil y sumergirse en agua con la que regó a toda la audiencia, todo el Staples Center estaba en pie aplaudiendo febrilmente, con verdadera admiración (incluso me parece ver a la grandiosa India.Arie, grande donde las haya, llorando a final; su cara de ilusión, como una niña que acaba de ver a los Reyes Magos, lo decía todo… los colegas de profesión reconocían la dificultad y grandeza de esta artista y se rendían a su maestria).
Y sólo hay que ver ese video con la impecable actuación para entenderlo. Son momentos como este los que que te inspiran a ser una mejor persona, ser humano… artista. Es un especial triunfo sobre el tiempo, el dolor, la pena… es el triunfo de lo innegable. Pocas veces se da. Nadie puede negar a partir de ahora que P!nk es una de las grandes. Su voz perfecta, su cuerpo bellísimamente poderoso, su precisión impresionante. Sin palabras. Así fue como me quedé tras ver esta actuación.
P!nk convocó todo lo mejor del arte en esos 5 minutos: la elegancia exquisita de ese kaftan de la entrada, la modernidad de ese body-malabarista con strass y, sobre todo, la perfecta voz unida a una emoción difícil de igualar. Belleza pura. Perfección.
Sin lugar a dudas estaba en estado de gracia. Existe tal cosa. Un momento en el tiempo en el que todo se conjura para evocar la grandeza del arte cuando supera todo. Y P!nk estaba en estado de gracia en los Grammy. He visto esa misma actuación en su gira Fanhouse y en los Grammy había algo más… estado de gracia. Fue lo que me hizo querer ser artista y una vez más lo ha conseguido.
Gracias P!nk por recordarme por qué amo tanto el arte… y el feminismo. Has dicho tanto con tan pocas palabras. Girando ahi, sola, elevada, atrevida, desafiando las convenciones, las expectativas, los prejuicios.








anónino
7 mess hace
Me ha encantado esta crónica apasionada, así que la cuelgo en el fotolog para hacerte publi y para compartirla
Un saludo
Miss Shangay Lily
7 mess hace
Amado oscanonimo, gracias por tu difusión. He añadido algunas cosas y corregido otra y te he tomado prestada la dirección a un nuevo video que s evea. El apasionamiento es real, he vuelto a ver mil veces este video y cada vez que lo veo vuelvo a llorar, a emocionarme y a llegar a la conclusión de que a esta mujer hay que abrirle un culto o una religión en la que le recemos cada día hasta el fin de los tiempos por esta obra de arte. Es que es todo perfecto, el tempo, el crescendo, desde la sutil caida de purpurina cuando ella pregunta Have you ever thrown a fist full of glitter in the air?. Un momento perfecto, encajado, mágico en una canción que habla sobre los momentos mágicos justo antes de lo grandioso… es sublime, de verdad. Cuando vuela en esa placenta es una expresión tan perfecta de la soledad en armonia, de la comunión de soledad y agradecimeinto por la oportunidad de esta vida, de abandono de lo terrenal… no sé, todo esto y mucho más veo en este momento histórico de las artes.
Ben
7 mess hace
Por eso es de mis favoritas!
Gracias Lily.
La Ibu
5 mess hace
Francamente, me he quedado muerta, si ya me gustaba esta mujer, ahora me chifla, es lo más!