Nochebuena y borreguismo

Jueves 24 diciembre del año patriarcal 2009 por Miss Shangay Lily

7


Hoy es la noche del borreguismo por antonomasia. El acto performativo por el cual renovamos nuestro carnet de lacayos del sistema o, como cantaba la fabulosa san Grace Jones en su himno a la rebelión anti-corporativa Corporate Cannibal, Yes, they’re fucking you and you don’t even fucking know it… Oh, just a bunch of fucking slaves (que viene a ser un certero: Sí, te están jodiendo y ni te das jodida cuenta… Ay, sólo un rebaño de jodidos esclavos). Eso es la masa que obediente acude a cumplir con las obligaciones para con la familia heterocentrista y patriarcal: un rebaño de jodidos esclavos. Aunque detesten con toda su alma a esa célula de adoctrinamiento que es su familia, acudirán sumisas a la llamada del borreguismo. No sobresalgas del rebaño o vas a matadero. Cuando es justo al contrario, es esa  la fila que va directa al matadero.

Comprendo que  la mayoría estará odiándome en este momento y procesando un desesperado ¿y qué quieres que hagamos? Yo misma no lo sé. Durante una época muchos pensamos que lo combativo era imbuirse en un espiritu más destructivo aún que el de la Navidad (algo francamente imposible, el proceso navideño es exquisitamente retorcido y sofisticado) y emborracharnos, drogarnos, hacer tríos, orgías, histrionismos varios que nos separase del rebaño en una especie de carrera tendente a adelantarse a la corriente (palabras de mi mayor patrona, santa Quentin Crisp, eso de nadar más rápido que la corriente para tener estilo). Pero eso no es más que otro modo de legitimar al sistema. Definirlo por oposición. Esforzarnos tanto por algo que supuestamente estábamos negando no parece ser un mensaje muy coherente. No debe importarte tan poco cuando eres  capaz de cambiar tus planes para reaccionar ante lo que intentas anular. En definitiva es la proverbial dicotomía reactivo-proactivo. Las feministas la conocemos bien. Definir lo femenino como lo opuesto a lo masculino fue tan desastroso como convertirlo en una copia con tacones de los mismos desvarios patriarcales que nos estaban asfixiando.

¿Y qué hacemos? Se pregunta algun lector entretenido unos segundos con mis arengas anti-sistema. ¡Rebeláos! Salid unos segundos de vuestro cómodo conformismo y empezad a imaginar un mundo en el que no te definen por tu familia, nación, continente, idioma, sino por lo que has hecho o quieres hacer. Decid no por una vez en vuestra vida. Hacedlo pensando en otras personas, por el futuro que vuestra oposición puede abrir para generaciones venideras, no por lo que eso os vaya a reportar como beneficios inmediatos Olvidad por un segundo la remuneración inmediata. Más comunidad y menos consumidad.

Porque seguro que todas habéis cumplido obedientemente con la obligación  capitalista de gastaros el dinero que no tenéis para demostrar un amor que no se puede comprar, comprar, comprar. Pero habéis corrido a gastar, gastar, gastar, entre largas colas de personas igual de asustadas que vosotros, empujando a otros agotados consumidores que no saben por qué llevan todo el día corriendo de aquí para allá mientras sienten un desagradable vacio que lo va llenando todo. Os han dicho que eso es lo que tenéis que hacer y que así seréis más buenos. ¿Entonces por qué ese vacío nunca se llena, por más dinero que gastéis? ¡Esta noche los señores del Patriarcado están tan llenos de alborozo en sus castillos erigidos sobre las tumbas de sus esclavos! ¡Y van y no sólo nos dan el dinero que les hemos robado por triplicado, sino que se siguen gastando el que no tienen en nuestras empresas!, exclaman extáticos frente a sus cotizaciones de bolsa y sus cajas fuertes llenas del dinero del contribuyente en forma de stimulus plan.

Pero, por ahora, disculpad si os he distraido de la ordenada fila de jodidos esclavos que van a cumplir con el sistema. Voy a seguir bailando solo por las calles. O a escribir un rato sobre ese mundo que quiero crear. Ah, y a evitar vuestras miradas de odio. Sé que en el fondo no es más que rabia… tantos años contenida.

Otras entradas que te pueden interesar, nena:

  1. Homofobia familiar en Lima Había sido un buen día. La reunión de trabajo para...
  2. De guarras, chulos y transgresiones Puta. Guarra. Cerda. Puta. Guarra. Cerda. Mujer. Andan nuestros vecinos...