Las mentiras de Anaïs Nin

Sábado 5 septiembre del año patriarcal 2009 por Miss Shangay Lily

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Publicada originalmente el 14 de agosto de 2008 en mi anterior Divario, esta DIVAgación es una sentida denuncia de las mentiras y mitos con los que nos engañan en nuestra vida. Modelos falsos que ponen nuestro listón a una altura inalcanzable, irreal, inhumana, abocada a la frustración y el más terrible fracaso.

Un año más tarde recibí un correo del sobrino-nieto de uno de los protagonistas de esta reflexión, el revolucionario comunista y luchador republicano anti-franquista Gonzalo More. Por desgracia, en la obra de Anaïs Nin Gonzalo quedaba reducido a un frívolo amante que (en palabras de su propio sobrino-nieto) “sólo vivió para follar a la Nin (todos los textos que se escriben parecen girar únicamente alrededor de este episodio)”, algo muy alejado de la realidad como nos aclara su correo-corrección añadido al final de la entrada. Creo en la importancia de hacer justicia a la memoria histórica. Espero que os aclare las distorsiones a las que el vencedor somete a la historia.

anaisnin

ANAÏS NIN: MACHISTA, BURGUESA E HIPÓCRITA
(DERRUMBANDO UNO DE MIS MITOS DE ADOLESCENCIA)

Uno de los pilares emocionales de mi des-educación fueron los Diarios de Anaïs Nin. Esas páginas protagonizadas por una mujer independiente, fuerte y por encima de cualquier atadura material me animaron a romper mis ataduras burguesas. Pero siempre hubo algo que me chirriaba en todo aquél autobombo mesiánico en el que en cáda página de sus Diarios se pasaba los días salvando la vida a algún artista indigente (desde Henry Miller al que le regaló su primera máquina de escribir hasta Lawrence Durrell), inmersa en el centro de la bohemia más rebelde y lderando la lucha anti-sistema pero, ¿cómo conseguía aquella mujer mantener esa vida de glamour y riqueza si en ningúna página hablaba de trabajar? Muchos años después se publicó su Diario de una esposa y el misterio se desentrañó: Anaïs Nin estaba casada con un banquero estadounidense extremadamente rico, Hugh Guiler.

No es el único caso de semejante discordancia, uno que me llamaría la atención muchas décadas después, se llama Carrie Bradshaw. En Sexo en Nueva York, con el sueldo de una columna en un periódico consigue comprar colecciones enteras de Manolo Blahnik y regalarle a sus chulazos camisas de Dolce & Gabbana de 4.000€. Y todo esto predicando un aparente discurso feminista y de libertad que en realidad acaba evangelizando el peor de los machismos conservadores, clasistas y cobardes. Incluso alguna renombrada escritora a la que considero mi amiga ha practicado semejantes estrategias mentirosas para engrandecer su figura ocultando la verdad más conservadora de su vida.

Me molestó mucho saber que esas páginas que yo devoraba con reverencia eran una sarta de mentiras en las que Anaïs dejaba oportunamente olvidadas las facetas más hipócritas de su vida: casi hasta su muerte fue una mantenida. Su marido le pagaba todo y le dió acceso a la vida demi-mondaine que ella vivía como un juego del que se retiraba cuando llegaba la hora de la dura verdad.

De hecho, en una de las biografías sobre Anais, la escrita por Deirdre Bair, se cuenta cómo muchas mujeres que la leyeron en los 60, ignorando la mentira de sus años bohemios, después supieron que los Diarios eran una gran mentira de una burguesa capitalista machista.

Estos días, no sé por qué he recordado su figura y releyendo algunos de los Diarios me he encontrado con pasajes como este del Diario II pág. 346:

Las rebeliones, de cualquier tipo que sean, atraen siempre a personas débiles que se rebelan porque no pueden dominar, que destruyen porque no pueden crear. Temo que Gonzalo forme parte de ese lamentable ejército, que sea una de esas personas que han vivido siempre negativamente. ¿Se trata de servicio noble a los pobres, o simplemente de las rabietas histéricas del pirómano? El pirómano es el hombre que quiso ser bombero pero que fracasó.

¡Claro que sí! ¡Qué viva el establisment, querída hipócrita! Mientras otras luchaban por tu dignidad tú adoptabas la mirada más machista y te esmerabas en complacer al macho y al Patriarcado con una pose de liberal pero escondiendo los servilismos que tuviste que pagar.

Atónita me quedé cuando releí ese ejercicio de mediocridad pequeño-burguesa. Y sobre todo porque enseguida me acordé de cómo fui a parar a Anaïs (que ha quedado en la memoria colectiva como un cursi perfume pseudo-lésbico), porque investigando sobre las heoínas y héroes de la anarquía descubrí a un libertario torturado, asesinado y difamado por orden de Stalin en las tchekas de Alcalá de Henares: el martir anarquista Andreu Nin. Y resulta que ese idealista y valiente luchador anarquista era primo de Anaïs.

Quise entonces saber si ella hablaba con orgullo de su primo en los diarios y lo primero que me encontré fue ese infame párrafo. Pero es más, ella de quien hablaba sin parar como un marxista revolucionario que luchaba era de su amante Gonzalo More, un peruano presentado como revolucionario de izquierdas y que investigando un poco resultó ser un traficante de coca, vicio que compartía con Anaïs a la que conoció siendo su camello, como cuenta este extraño relato en el que se cuenta entre otras cosas que:

More, que otra fuente me dijo que era coquero y narcotraficante, comunista de pose, aunque tenia una activa red en Paris, y que había destrozado a una chica mitad cubana mitad francesa, Anais Nin, hija de un pianista y sobrina del líder del POUM, español, Andrés Nin, trotskista después asesinado..

More era muy cercano a Eudocio Ravines y le dió nutrida información de Barcelona, concentración peruana, parece que trabajó después en el stalinista FRENTE ROJO de Ravines publicado en Valencia.

Y acá viene lo interesante, Dolly, me contó haber frecuentado a Anais, hasta que descubrió –según ella- que estaba loca… Le pregunté que significaba loca y tradujo enferma de sexo y extravagancias…

Era, Anais, la esclava sumisa de Gonzalo More, su “perra” según Dolly, por sexo y drogas, léase juntas, y paralelamente tenia relaciones esporádicas con un gringo antipático, poco cosa, que escribía, llamado Henry (Miller), como también decía estar enamorada de su padre…

Jamás -confieso- había escuchado hablar de Henry Miller y menos aún de sus Trópicos, reitero que en ese momento, lo que debo enfatizar…

“Too much!” decía Dolly…E insistía mucho en el gringo patán, Miller, que frecuentaba a Anais, y que tenia una mujer masculina, aunque bella en su peculiar estilo, que bailaba, llamada June, con el porte de una prostituta buscona…

Hasta ahora creo que, Henry Miller, era un gringo cualquiera, y, June, una buscona chusca, y que se interesaban por Anais y su coca, o, su coca y Anais… ¡Cuestión de orden¡

Años después, leía a Henry Miller y -poco mas tarde- los diarios de Anais Nin y su Incesto tan famoso. ¡Unos gigantes que había percibido chiquitos, muy chiquitos, en unas fotos…¡

Ese retrato de Anaïs y su revolucionario encajan más con la realidad. ¡Qué fácil es tomar la pose de rebelde y vivir una vida de conservadurismo decadente!

Y he aquí el correo que me envió un año más tarde Gonzalo MM Jr., sobrino-nieto de Gonzalo More.

Querida Miss Shangay Lily:

Pienso que tú eres más defensora del feminismo y de los xic@s GLT que Anais y Gonzalo.

Sobre Anais Nin se ha escrito muxo hasta el endiosamiento. El hecho que haya sido un fideo dentro de un plato de spaghetti no la convierte en una precursora o luchadora, en ese caso todos seríamos precursores y mártires de las reivindicaciones sexuales, sobre todo las noches de marcha plan finde (al menos yo! aunque no me veo en estampitas religiosas repartidas por Chueca o el Gay pride). Lo que conocemos de la Nin son sus escritos, pero esos escritos son SU punto de vista, no el de las personas sobre quien escribe. Los Diarios son como sus novelas y sus novelas como toda literatura: FICCION. Y en la ficción uno puede expresar Su punto de vista de la realidad, inventar y reinventar todo, eso se permite en literatura i no es ilegal, pero como tal, es ficción.

Cuando aparecieron los primeros volumenes de los Diarios, causaron revuelo entre todos los amigos que vivían (y no sobrevivían, como se podría pensar de la lectura sesgada de la Nin), pues a pesar de mencionarlos con seudonimo, no se identificaron completamente con lo escrito por la Nin y terminaron alejándose de ella. Anais no fue una mecenas, ayudó y la ayudaron, pero de ese grupo la princesa Desirèe sí lo fue. Desirèe Lieven, una princesa lituana defenestrada pero con mucha sensibilidad social y artística sí que apoyó a tutti il mundi y sin intereses, pero como no escribió nada la fueron pasando al olvido.

Sobre Gonzalo More creo que eres injusta al copiar una página anónima de internet escrita al parecer por una persona que me temo sí es cocainóma, fascista y pro militarista, sin fuentes y sin credibilidad. El problemas es que no hay muxa info sobre Gonzalo y su mujer Helba Huara.

Pero para eso estoy yo, tú humilde y desinteresado servidor que investiga seriamente el tema. Gonzalo no fue un luchador por la causa GLT, pero sé que no era homofóbico. Una muestra de esto es que cuando vivía en Nueva York editó un opúsculo (léase un pequeño libro de poesía) titulado Elegy, escrito por Chester Kallman a su novio W.H. Auden, sí, el hoy ícono de la poesía gay, a quien conoció en la galería de arte Tibor de Nagy en NY, galería procomunista y progay.

La info que tengo de Gonzalo es impresionante y aún en espera de completarse para un estudio de su persona, de su época y de su obra (¡¡qué no solo nació para follar a la Nin, por favor!!). Acéptamela sin compromisos:

GONZALO MORE

Gonzalo More (GM) nació en Puno, Perú, a fines del siglo XIX, a 4200 metros sobre el nivel del mar, a orillas del lago navegable más alto del mundo, el Titikaka. GM era hermano de Carlos (pintor y grabador, creó la primera cooperativa textil campesinas en Vilquechico, Huancané, antes que los revolucionarios bolcheviques y le corregía los poemas a su amigo Oquendo de Amat; en Lima expuso con su mujer Margoth en el Salón de los Independientes de 1937; fue uno de los amigos más cercanos del poeta César Vallejo en París, hasta que regreso al Perú y le tomo la posta su hermano GM), Federico (maestro del periodismo i de la prosa, el único More de derechas, antiacadémico, fue un colónida verde i renegón, pero muy sabio i temido; tenía muy buen diente para comer, hay un blog con algunos de sus artículos: http://federicomore.blogspot.com), y Ernesto (poeta andinista y periodista proindigenista, vivió enamorado de Puno, Cusco y Cajamarca).

El increíble ambiente intelectual del altiplano y de Arequipa, donde estudiaron con los jesuitas en el colegio San Carlos, templó el espíritu rebelde, anticlerical y de compromiso social de los hermanos. Los escritores Calderón Fajardo, César Lévano y Juan Luis Ayala conservan algunas historias de los More en sus periplos por Puno, Arequipa, Lima y París, así como de sus ideas políticas y su común anticlericalismo. Carlos Calderón Fajardo ha publicado la novela La Noche Humana, que tiene como protagonistas a GM, Helba Huara, Anais Nin y Henry Miller.

Gonzalo se casó con la bailarina cusqueña Helba Huara (HH). Ella se había impregnado del fuerte carácter de las danzas incas y quechuas del Cusco. Ambos viajaron, cual trovadores del Nuevo Mundo, primero por Centroamérica y luego por Estados Unidos representando obras de su propia creación. Años después viajarían a Francia.

Con los años y representaciones, Helba llegó a ser comparada por los críticos como la nueva Isadora Duncan, pero con coreografías y atavíos “exóticos” y hasta “demoníacos” muy diferentes que los de Isadora.

Las noticias de la época presentan a HH en Broadway cumpliendo un papel muy destacado en la obra musical “A Night in Spain” en el Winter Garden Theatre y en el 44th Street Theatre. Esta obra fue representada 174 veces en 1927. El Time, en su edición del 16 de mayo de 1927, la cree española y alaba su actuación:

“A Night in Spain. Billed in the provinces as “A Tabasconian Extravaganza, Torrid as the Calorific Passion of Colourful Castile” with “Seventy Stunning, Seductive, Salutatorian Senoritas,” this revue was gleefully flayed by provincial critics. But three months of wandering, trimming and revision have turned it into a saturnalia as amusing as it is brash. Ted Healy, Phil Baker and Stanley Rogers crack immoderately wise. Cortez & Peggy, the Hoffman and Foster Girls and the Trainor Brothers have nervous, agile feet. Dancer Helba Huara, imported from Spain as atmosphere, insinuates her vivid self throughout the program.”

GM y HH viajaron a París donde se conocieron con una escritora que se declaraba seguidora de las obras de D.H. Lawrence: Anais Nin, y con un escritor y pintor norteamericano que huía de la Gran Depresión de su país: Henry Valentine Miller (casado con June Mansfield), ambos aún desconocidos por la crítica. Miller, June y Anais Nin venían sosteniendo un triángulo amoroso desde los primeros años de la década de los 30 (El 5 de mayo de 1933 Anais había vuelto a ver a su padre, el pianista cubano de origen español Joaquín Nin, con quien volvió a mantener relaciones incestuosas). En 1934 Nin ayuda a Miller a publicar “Trópico de Cáncer”, obra que fue considerada obscena en Estados Unidos (sus obras estuvieron prohibidas hasta 1964, lo que le convirtió en su país en un outsider y underground). En 1939, Anais regresaría a Estados Unidos. En ese lapso GM se había convertido en amante de la Nin. Ambas mujeres compartían no sólo amante sino también una pasión por la danza (Anais había trabajado como bailarina en Cuba hasta que conoció a su esposo). Mayores detalles en los volúmenes 2 y 3 de los “Diarios”. GM y HH protagonizaron con seudónimos varios pasajes de los famosos “Diarios” de la Nin y de la novela “Wisdom of the Heart” (La Sabiduría del Corazón), escrita por Henry Miller y editada por Lawrence Durrell. El fotógrafo húngaro Brassaï (seudónimo de Gyula Halász) que conoció a Miller en 1930 en París, cuenta algunas anécdotas de este grupo en el libro que le dedicó a HM.

Anais, GM y HH volverían a Estados Unidos con el proyecto de abrir una editorial proletaria, pero la idea cayó en los psicóticos oídos macartistas y fueron deportados. Anais, en cambio, sí pudo sacarlo adelante luego de la deportación. Allí terminó la amistad-romance y empezaron a circular una serie de sospechas sobre el origen de la delación que apuntaban al círculo de Anaís, y a ella misma. Nunca se pudo comprobar nada, pero Anais se quedó con el proyecto de GM y abrió su editorial.

Al margen de los escarceos amorosos en la Ciudad Luz, GM y HH se reencontraron con los poetas César Vallejo y Juan Larrea, y entablaron amistad con Désirèe Lieven, una princesa lituana que se había convertido en mecenas de artistas e intelectuales que recibían el apoyo necesario para subsistir y desarrollar sus proyectos en su domicilio de la 3 bis Rue de Beaux Arts (St. Germain de Pres), dirección que también era muy conocida en los círculos parisinos por las soirèes y performances artísticas de vanguardia que allí se realizaban. Un verdadero centro cultural. También frecuentaban esta residencia algunos representantes de movimiento surrealista como Paul Valèry, Jacques Prevert, Louis Aragon y los hispanoamericanos Pablo Picasso y Alejo Carpentier, entre otros. Gonzalo, comunista confeso y defensor de los derechos indígenas (hablaba quechua y aymara, además de inglés, francés y castellano, como sus hermanos), era también un fervoroso defensor de la República española frente a la falange fascista de Franco.

GM y HH nunca regresaron al Perú. Ambos murieron en París. Los siete volúmenes de sus “Diarios” empezaron a publicarse en 1966, por lo que es probable que GM no los conociera, aunque sabía que ella y Miller figuraban en ellos y que Nin y Miller habían sido contratados por un editor para escribir relatos eróticos. La obra de GM y HH aún no ha sido estudiada y se halla dispersa en colecciones de amigos y familiares en Francia y Perú.

Gonzalo era un artista bohemio, pero no era consumidor de cocaína, nunca lo fue, pero si defendía el uso por los indígenas y por él mismo de la hoja de Coca. Coca no es cocaína. La hoja de coca es parte de las culturas andinas, es estimulante y terapéutica, y debería ser reivindicada (los yanquis la volvieron una planta maldita, pero no veas los millones que les da por narcotráfico y por Coca Cola, bebida que no está prohibida y tiene el color del fermento de hoja de coca). C`est tout!!

Queridisima Miss Shangay Lily: No he querido robarte protagonismo, solo precisar unos datos justos y necesarios para reivindicar a mi abuelo Gonzalo. (Espero que no te hayas quedado dormida leyéndome, si es así te recomiendo una infusión de hojas de coca, que te darán fuerza para soportar a este humilde admirador y a los otros). Aquí me quedo y espero que tengas a bien publicar esta misiva, tuyo,

Gonzalo MM jr.

¡Nada más lejos de quedarme dormido! Me ha fascinado este relato documentado de uno de los guerreros republicanos a los que tanto debemos. Que sólo por eso se merece un respeto que la Nin no tiene. Mil millones de gracias, Gonzalo MM, por esta aclaración necesaria.

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