
Sabado 26 de Junio del año patriarcal 2004
UN DÍA EN LOS PARQUES DE LA TRINI (EL DEBATE)
(O LOS BURGAYSES CONTRAATACAN. VOLUMEN 11)
No voy a entrar en los detalles de un debate que me pareció absolutamente lamentable. El Reino de la Perogrullada está mejor amueblado de idéas y pensamientos. Fernando Rivarés soltó perlas como: "Exijo más comprensión y cobertura por parte de los medios. No quiero más anuncios por San Valentín, juguetes por Reyes, o parejas casadas con niños. Los gays y los solteros sin hijos tenemos que estar más presentes en los medios en lugar de la familia tradicional heterosexual". ¿Más todavía, precioso? ¿Hasta donde va a llegar la soberbia hombresexual? Seamos realistas, los heterosexuales son el 90% de la población. Los homosexuales heterocentrados el 9.9% restante. Si nos ajustásemos a niveles de representación proporcionales, aún no habría ni un solo marica (y alguna lesbiana debería tener su programa) en televisión. Pero, sobre todo, ¿qué maricas son los que siempre salen representados?: hombre, blanco, heterocentrado. Por no mencionar el tema de las mujeres, los asiáticos o los africanos. Si hubiese que ser ecuánime en cuotas de representatividad, los programas culturales, animistas, sintoístas y de profundidad psicológica inundarían la parrilla de programación.
La subdirectora de El Periódico de Aragón, por su parte, se dedicó a cantár las excelencias de su medio y "la progresía y preocupación por dar voz a las minorías que siempre nos ha caracterizado" (su periódico no cubrió el acto ni dieron noticia alguna, ¿a qué minoría se refería, a las 500 empresas que controlan las dos terceras partes del comercio mundial o a las 10 empresas de comunicaciones que controlan el 86% del mercado mundial?... las estadísticas son sobrecogedoras).
En cuanto a Marta Garú, redactora de sucesos de El Heraldo de Aragón, se limitó a esbozar un incómodo silencio y sólo aportó algo cuando fue requerida expeditivamente por servidora de usted quedo a sus piés. Pero también tuvo su momento de (des)gracia. Llegó cuando afirmó que su periódico era independiente y había pertenecido a la misma familia ("católica y de derechas, eso sí", puntualizó) desde su fundación. Por más que yo le recordase que ahora pertenece al grupo Vocento (grupo ultracatólico que contiene la cadena de televisión Onda6 en la que hice mi programa Shangay Café), ella lo negó: "Lo único que tenemos es el suplemento semanal". Tiene razón en que no pertenecen al grupo oficialmente, pero ideológicamente están imbricados en él.
A esta hipócrita y absurda afirmación de independencia en los medios (por más que ya no exista un sólo medio de comunicación en España, o el mundo, que no haya sido absorbido por un conglomerado corporativo) se apresuró a sumarse la subdirectora del Periódico de Aragón (perteneciente al Grupo Zeta). Finálmente, ambas acabaron refutándome el secuestro ideológico que los medios de comunicación sufren a manos del poder económico (anunciantes - patrocinadores) y las multinacionales que los han ido comprando (en Estados Unidos se ha llegado a la terrible situación de no tener ni una sola televisión que no sea propiedad de un grupo económico extremadamente conservador y religioso... así apareció el hipócrita biiiiip que Telecinco --parte del catoliquísimo grupo Vocento por mucho que se quiera dar aires de progresía-- se ha apresurado a importar para España en un patético ejercicio de censura y doble moral que pronto lo cubrirá todo con ese hipócrita sistema de manipular la realidad que los medios norteamericanos han implantado para ensalzar la violencia y negar el sexo... el amor, como un marine homosexual resumía perfectamente al decir: "maté a un hombre y me pusieron una medalla, amé a otro y me expulsaron del ejército con deshonor").
Por más que se le pidieron explicaciones a los tres representantes de la prensa de por qué ninguno de sus respectivos medios había anunciado o recogido la convocatoria, tanto Fernando como Lola y Marta, se limitaron a tirar balones fuera (aunque algo de razón no les faltaba sobre la desastrosa convocatoria de Towanda).
Pero lo peor fue que en todo momento quedó más que patente que cuando se hablaba de gays se estaba queriendo decir, sólo y exclusivamente, hombres homosexuales, blancos, nacionales, urbanos y de alto nivel adquisitivo. Cuando yo saqué a la palestra a las fundadoras lesbianas del pensamiento diferencial (creadoras de los ahora populares estudios de género y gays), l@s transexuales que por su indisfrazable diferencia consiguieron el alzamiento de Stonewall y de Barcelona (aludí repetidamente a la presencia de una histórica como La Trini entre nosostros pero eso no interesó a nadie), y las locas, drag queens o maricones que estiraron la vara de medir hasta su evidente diferencia de la norma, la cara de desconcierto de mis tres contertulianos fue tal que si les hubiese pedido la receta kosher del típico challa para Rosh HaShana o si les parecía mas genuino el babka ruso o el ucraniano, no se hubiesen quedado más bizcas. El tono de la conversación era tan plano como el encefalograma de Aznar.
La pésima organización de la mesa de debate, sin una línea de argumentación predefinida, se hizo evidente cuando, sin previo aviso, se cambió la propuesta de discusión a pesar de que yo le había insistido a Patricia sobre mi intención de debatir el interesante tema de LGTB: ¿agentes de cambio o peónes fagocitados por el sistema?. De ese afilado tema se pasó a un difuso debate que yo sólo podría encuadrar bajo el blando y autocomplaciente leitmotiv de ¿Por qué los medios no nos hacen caso? (Jólines, le faltó decir a más de uno en el tono de pueril rabieta victimista que se impuso). La moderadora se indiganaba contínuamente conmigo por redireccionar el tono del debate y no dejar a mis contertulianos volver a sus ensayados discursitos sobre lo liberales, feministas [juas, juas, juas] y estupendos que eran ellos o sus respectivos medios.
Aquello se convirtió rápidamente en un barco a la deriva. Aunque quise meditar sobre la responsabilidad de los avariciosos gaympresarios de la Mafia Rosa al vender cualquier reivindicación ideológica por unas míseras prebendas económicas que ellos y sólo ellos disfrutarán (el patriarcado es espléndido con sus siervos), tanto Fernando (muy enfrascado en su extraño intento de epatarme a mí y a los asistentes con su ultra políticamente correcto e institucional discurso), como Lola (anclada en la defensa de su medio de comunicación en un tono absolutamente electoralista y sesgado --se quedó muda cuando la reté a que criticáse el repulsivo machismo de la revista Interviú desde su periódico ignorando las directríces del grupo Zeta y, finalmente, reconoció que ella no podía hacer eso so pena de ser despedida ad libitum--), o Marta (ajena a todo tras disculpar su incapacidad para intervenir en la cadena mediática al ser "una mera redactora de sucesos que poco puede hacer"), se matuvieron en el cómodo terreno de la más lamentable demagogia victimista: "hay que ayudar a los pobres gays".
Tampoco cristalizó mi intento de debatir la reveladora teoría de Richard Goldstein sobre cómo los medios de comunicación --en manos de multimillonarios empresarios-multinacionales ultraconservadores, obviamente-- han encumbrado meteóricamente a los nuevos gays de derechas (gayocon los llaman en los USA, un apócope de gay y conservador) dando la errónea impresión de que la mayoría de la población gay es así o de que ellos representan los intereses de la comunidad LGTB. Es el mecanismo de control más sofisticado y vanguardista diseñado por el patriarcado: compran a los líderes del grupo alternativo que pueda cuestionar su sistema que estén dispuestos a dejarse mandar y les dan notoriedad, poder y carisma a cambio de que refuercen, reimplaten y retroalimenten al poder que deberían derrocar.
A todo esto hay que añadir la falta de aire acondicionado en la sala. Una dificultad añadida que los asistentes suplieron con un genuino interés que fue decreciendo y se convirtió en un desánimo creciente al ver la obstinación de mis contertulios de no meterse en aguas demasiado farragosas por más que yo arrastrase la barca hacia el lodazal a tirones. La jornada acabó en unas desesperadas peticiones de ayuda que yo no podía atender solo. Entre las varias preguntas que me llamaron la atención, destaco la de una chica, angustiada al ver su posibilidad de encontrar respuestas desvanecerse ante ella según iban pasando el tiempo y el debate se perdía en un cienagal, que me preguntó a bocajarro: "¿qué puedo hacer para no sufrir tanto con mi familia y mi entorno?". Yo sólo le pude aportar un boceto de ese mecanismo de supervivencia de los diferentes que yo llamo el proceso cicatrizante de des-educar: "Desaprende los prejuicios patriarcales que te han incrustado desde pequeña y aprende en las periferias: lee, escucha, escribe, mira hacia dentro y hacia los lados de lo que te han dicho que debes mirar. Consigue herramientas. Porque esa agresión no va a cesar nunca. Estáte bien equipada para enfrentar los mecanismos de represión y control que cada vez se vuelven más sofisticados. Reinvéntate cada vez que ellos lo hagan con sus tecnologías de control. Y no pongas tu felicidad en las manos de los demás. Es tu responsabilidad y solo tuya decidir cómo quieres sentir y pensar. Tu vida sólo está en tus manos. No culpes a alguien de tus desgracias y luego te dejes someter y controlar. No al victimismo".
Me levanté de la mesa con una pesada sensación de fracaso. Pero la felicidad de ver que las carencias y miedos de los diferentes seguían estando ahí --y mientras una sola mente se cuestione algo, una respuesta, antes o después, aparecerá-- me animó a seguir luchando.
Cuando salimos a la calle, la Trini me acompañó hasta la alejadísima calle hasta la que el sustituto de Patricia (ahora en el concierto de Bumbury) me obligó a andar para coger un taxi que me llevase al hotel para ponerme cómodo y refrescarme tras el sofocón del debate. Su entusiasmo me enterneció. Era como una niña ilusionada en la feria o una tienda de caramelos. Me contaba apresuradamente trozos enteros de su vida. Me preguntaba millones de curiosidades de amigas de la infancia que se acaban de encontrar sin esperar respuesta alguna. Se lanzaba a alabarme una y otra vez. Me repetía a cada paso cuanto me admiraba, quería y consideraba. Se quitaba la peluca. Se la volvía a poner. Me inquiría retóricamente si se la debía quitar o dejar... Era un hermosísimo huracán de amor que yo recibía maravillado a pesar de las continuas interrupciones del sustituo de Patricia que la intentaba alejar sin pudor.
Pero el momento que aún ahora me hace llorar de gratitud fue cuando, al llegar a la avenida junto al parque en el que ella me confirmó que se prostituía y donde se iba a quedar (la intenté convencer de que se viniese a cenar con nosotros pero me dijo que no podía que tenía que trabajar: "a esta hora hay muchos clientes y no lo puedo desprovechar"), se paró y me preguntó como una niña minutos antes de perder de vista a su madre: "¿Me dejas que espere aquí contigo hasta que llegue el taxi?". Yo le contesté emocionada que por supuesto. Un enorme regocijo la inundó. En ese momento apareció un borracho que me empezó a molestar. Sin dudar un minuto, ella se puso en medio de ambos disimuladamente, intentando que yo lo notase, y le acaparó mientra el inútil de mi acompañante dejaba todos los taxis pasar, preocupado por esquivar al borracho y a la Trini si que yo tampoco lo notase. Yo estaba sobrecogido por la generosidad de la Trini y me estaba dando cuenta de todos sus esfuerzos por cuidarme.
Finalmente, Trini consiguió endosarle el borracho a los pobres Peibols y Pétalo (que habían venido desde Huesca para conocerme, adorables) y regresó a mi lado algo inquieta y mirando a todos lados sin parar. En pocos segundos me dí cuenta de que me estaba protegiendo. ¡Estaba llamando la atención de todos para que a mi no me molestase nadie! Gracias, mi amor, mi vida, mi admirada hermana, gracias por tu desvelo. Tú llevas el germen de la generosidad y la bondad en tu alma azotada. Mimaste a quien es un privilegiado minutos antes de enfrentarte a tu terrible realidad.
Durante el tiempo que tardó el sustituto en parar un taxi, no paró de hacer bromas y divertirme con payasadas y cumplidos de una candidez maravillosa. Finálmente el taxi llegó, y ella se despidió. Yo la abracé fuerte durante unos segundos y le pedí que me llamase si venía a Madrid.
Me alejé realmente apenada. En su parque se quedaba mi heroína de verdad: La Trini había cambiado mi vida. Me había enseñado a luchar. Me había asomado a la verdad: la realidad de los LGTB nada tiene que ver con esos burgayses que los medios nos muestran sin parar y que nada quieren saber de los reveses de sus hermanas.
El ángel se adentró en el infierno sonriéndome y moviendo sus manos alborozada y agradecida. Juraría que le vi una ala rota al bracear para decirme adiós. Pero quizá fue el efecto de las ramas al entrar en aquél oscuro parque.
Aún no me ha llamado. Pero sé donde la puedo encontrar: en mi corazón o en ese parque que nuca tuve que visitar gracias a ella y su generosidad. Gracias, Trini. Gracias por cuidar de mi y ofrecerte a entrar en ese parque en mi lugar.
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Jueves 17 de Junio del año patriarcal 2004
UN DÍA EN LOS PARQUES DE LA TRINI (LA EPIFANÍA)
Un trayecto en tren, para un espíritu romántico sólo es un gigantesco lienzo en blanco con la paleta de Rothko y el trazo de Popova rendidos a sus piés. ¡La de sutíles matices que se pueden encontrar a cada arista, cada curva, cada claroscuro de tu vida que quieras retocar, iluminar, resaltar, adornar, ocultar!
Y yo utilice todos los matices del negro al bermellón pasando por el blanco reinvención que tuve a mi alcance. Me planteé dejar toda mi carrera y volver a Nueva York. Aceptar la oferta de Jose Luís de despachar en su Cibercafé/Galería en Harlem y convertirme en un escritor de culto rendido al anonimato y la soledad me parecía una magnífica idéa. Empezar una nueva vida es una tentación muy fuerte para un artista inquieto. Acunado por el traqueteo del tren y el desfile indiferente de campos infinitos, paladeé la lejanía de todos mis referentes y esa sensación de tabula rasa que tanto me impulsó en mis primeros años. Podía ser quien quisiese. Tal vez podía continuar mi viaje hacia París y allí llamar a Beatriz Preciado para empezar a dar seminarios en la Universidad de París 8 inmediatamente o representar mis Monólogos Feministas en esa sala de París de la que Beatriz tanto me ha hablado, y que Marie-Hélène Bourcier (ahora separada de Beatriz) se ofreció a traducir, de una vez por todas... sobre todo, podía olvidar a Shangay Lily y volver a tener veintitantos y la emoción de cruzar el puente de Brooklyn para encontrar los sueños imposibles que nunca encontré la primera vez... fantasear es privilegio de viajeros ligeros de equipaje.
La voz metálica anunciando la llegada a Zaragoza me sustrajo de mis brochazos, tinturas, y retoques mentales de un modo brutal: ya no podía escapar a mi vida. Otra vez.
Me bajé, me dirigí a la salida y cuando pasé la puerta una diminuta chica me saludó nerviosa. "¿Que tal viaje has tenido? Soy Patricia, ¿me recuerdas?". No, ya no podía escapar.
La inexperiencia de Patricia, que nos tuvo más de media hora esperando un taxi inexistente mientras nos torrábamos de calor en la puerta de la estación debatiendo sobre sus exámenes y otras cuitas estudiantiles que le preocupaban sobremanera ("No sé si tendré el caracter para trabajar en periodismo"), me hizo llegar con el tiempo justo al hotel para maquillarme expresso y vestirme ultrasónico-jet-flash. Lo curioso mientras me maquillaba fue descubrir que mi habitación era la misma que Paloma tuvo (anexa a la mía) cuando estuvimos haciendo los Monólogos Feministas en Zaragoza la vez anterior. La llamé para contárselo --entre corrector y blush-- y ella se emocionó especialmente recordando su peculiar sistema de hacerse té con pastas cada mañana en el cuarto de baño para desayunar en la cama leyendo la prensa internacional --la chica ha crecido en London, Suiza y París, que le vamos a hacer--.
Patricia volvió a hacer gala de su estatus de absoluta diletante cuando me hizo salir con ella a la calle (un calor de desmayarse) con mi sari, mi turbante y mi sofocón, y se puso a buscar un taxi al azar (y a gritos)... me dí media vuelta y, mientras me metía en el hotel, le susurré hienilmente: "cuando encuentres el dichoso taxi me vienes a buscar, bonita". Finalmente el taxi apareció en la dirección contraria y veinte minutos después. Nos metimos entre risas de turistas americanos (recién llegados al hotel) y comentarios de maños alucinados. Camino al Centro de Historia (en una odisea que me revolvió hasta la última papilla a más de descolocarme el turbante de cincuenta imaginativas formas), Patricia me recordó que ella se ausentaría de la conferencia por que esa tarde iba al concierto de Enrique Bumbury en el Principál ya que había comprado las entradas hacía mucho y no podía faltar. ("Las organizadoras se van a otro sarao, empezamos bién", pensó servidora empotrada contra el techo, escuchando las sandeces del taxista sobre las diversas rutas para llegar y con ganas de vomitar).
La llegada al Centro de Historia fue mucho más espectacular. El taxista nos dejó en un callejón trasero ("que me pilla mejor") que daba a la cafetería con un acceso más escalonado que un corte de Vidal Sassoon. Arrastré mi fabuloso sari por las escaleras, la cafetería (bonito cruce con bandejas y comentarios), el hall, otras escaleras y la buena nueva no se hizo esperar: No había apenas gente, no había ninguna prensa (sin apenas) y nos habían cambiado de sala por que el salón de actos se lo habían dado al PAR. yupiiiiiiii... maquillada como una puerta para una reunión de A.S.F (Amigas sin Fronteras) o A.A (no hijas, nada de Alcohólicos Anónimos: Alternativas Anonimísimas).
Cuando entré en la habitación donde se iba a celebrar el acto me dió un mareo: ¡el mostrador de información de la entrada era mas grande! (y tenía aire acondicionado al contrario que nuestra sala de reuniones devenida salon de actos).
Fernando Rivarés, Marta Guash y Lola Esther ya estaban allí... la situación era harto surrealista, bueno, no, en realidad era la más absurda que yo había vivido: la gente sentada en esas sillas-pupitre para congreso de comerciales o academia de idiomas, nos miraba atentamente, estudiando, ante todo, mi conjunto y maquillaje mientras nosostras hacíamos como que no estábamos ahí. Tragicómico. (¿Cómo no habían previsto una habitación en la que esperar?, pensaba yo mientras Fernando me presentaba a Lola, subdirectora del Periodico de Aragón, un preclaro ejemplar de mujer machista con su traje, su foulard, y su pose de poder travestido á la Espe Aguirre, y Marta, redactora de sucesos del Heraldo, una bollera con la que conecté inmediatamente aunque se veía que estaba domada, precavida y tomándose todo aquello con un pellizco de humor).
En un momento, Fernando (que ejercía claramente de celebridad local con ambiciones) tuvo la idea de salir al pasillo hasta que comenzase el acto. Y en ese pasillo desangelado fue donde se me apareció El Ángel.
"A mi antes me llamaban xxx, pero ahora soy La Trini... te admiro mucho... ¿me dejo la peluca o me la quito?"
Una mujer de unos sesentaypico años. Vestida al borde del sintecho: rebequita de crochet, pantalones indeterminados, zapatos planos, pendientes dorados enormes, maquillaje tosco, y una peluca rubia muy corta que ahora llevaba en la mano mostrando su sucio pelo negro delante de todos... ¿Por qué se ridiculizaba a si misma de este modo? Los ángeles no deberían ser tan humanos. ¿Estaban los demás viendo a este ángel como yo? No claramente ellos veían a una travesti impertinente de la que querían deshacerse lo antes posible a juzgar por sus mohines de desagrado y el modo de ignorar sus preguntas y cariñosos comentarios.
Yo no podía dejar de mirarla y escuchar su historia. Tampoco podía dejar de ver la irritante pose de in-group con poder de los demás.
"Shangay, te veo siempre que puedo. Yo fui la primera transexual a la que le cambiaron el nombre en el carnet de identidad en España. Yo era íntima de Ocaña. ¿Has visto la película? Yo salgo todo el rato, cuando íbamos juntas a la Boquería vestidas de flamencas. Y Nazario era mi mejor amigo. Yo he sido muy importante en Barcelona. Una de las abanderadas. Yo puse el primer hostal para follar de las Ramblas y todas venían allí a prostituirse. Y me forré de millones. Mucho dinero hice. Allí todos me conocen, pero ahora no quiero que me vean así: hundida. Soy un fracaso. Trabajo en Parques y Jardines en un pueblo de Aragón... con el rastrillo".
Yo no podía respirar. Me arrodillé a sus piés. Ella se rió genuinamente por primera vez. Por fin alguien la veía.
"Yo no quiero que me vean ahora. Lo dejé todo por amor. Me enamoré de uno y me vine a un pueblo y esa fue mi perdición... bueno, ¿me dejo la peluca o me la quito?"
Yo no daba crédito. Ella era la hembra alfa del movimiento. Esa manada de activistas que cambiaron con su sangre y sacrificios nuestra realidad en España. Y nadie la veía. Le pedí el teléfono y me quedé perplejo: "No tengo teléfono". Poco después me di cuenta de que quería decir: "No tengo casa, vivo en los parques prostituyéndome".
Le pregunté. Le pregunté los millones de preguntas que se amontonaban en mi cabeza burguesa: "¿Por qué no te buscas una empresa, o un piso cómodo, o llamas a esos contactos...?"
Entonces ella me susurró lo más doloroso: "Quiero irme a Madrid. Porque estoy deprimida. No tengo ganas de vivir y tengo que salir del pueblo. En Parques y Jardines me pagan una miseria y no puedo ni comer, me tengo que hacer el parque... es el de ahí enfrente... está muy bien, muchos clientes, lo mismo te interesa, ahí no me pegan mucho... esta bien, ¿no? Saco algo de dinero y no me pegan mucho... En Madrid puedo trabajar en Las Ventas que allí aún puedo sacar 20 o 30 euros al día y no me pegarán más... Tengo que salir de esta depresión... estoy hundida... Pero no quiero que me conozcan. Que me recuerden como era en Barcelona..."
A punto de llorar me pidieron que entrase al debate. Yo no podía debatir nada que no fuese: ¿POR QUÉ?
(continuará)
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Martes 15 de Junio del año patriarcal 2004
UN DÍA EN LOS PARQUES DE LA TRINI (LA PRECUELA)
Un espectacular décalage entre mente y cuerpo ha protagonizado mi viaje a Zaragoza. Mientras más se disponía mi cuerpo a viajar hacia el futuro más se empeñaba mi mente en viajar hacia el pasado.
Este curioso décalage ha sido posible, esencialmente, gracias a mi temeraria decisión, tras arduas discusiones con Paloma --que estaba ab-so-lu-ta-men-te en contra--, de viajar, por primera vez en años, solo y sin posse alguna.
En puridad, las discusiones empezaron hace más de dos meses. En concreto, cuando las chicas de Towanda, que conocí en mi visita teatral a Zaragoza, llamaron para proponerme asistir a uno de los actos principales que estaban organizando en torno al Orgullo Gay: un debate sobre los homosexuales en los medios de comunicación. Como es costumbre, Paloma tomó las riendas de la gestión inmediatamente e hizo el interrogatorio de rigor: "¿Cuanto pagáis? ¿Quién más va a la mesa? ¿Qué cobertura de prensa habrá?". La respuesta a la indagatoria manageril fueron un tímido sólo los gastos de viaje, un más tímido aún Alaska y Boris, esperamos y un desmayado no sabemos, respectivamente. Paloma colgó con las ideas muy claras: "no interesa".
Yo siempre he sido de la opinión de que hay que walk your talk (haz lo que predicas, vamos). Hace tiempo que decidí no apoyar el centralismo del Orgullo Gay (centrado en sacar el mayor dineral posible para la Mafia Rosa de sus organizadores y las multinacionales que lo han secuestrado, claro) de Madrid y apoyar, en la medidad de lo posible, a las asociaciones donde la batalla aún sigue librándose: los sitios pequeños en los que encontrar información, apoyo y un sentido de comunidad es muy difícil o imposible. Así que en un descuido de Paloma, volví a llamar a Patricia (mi interlocutora en Towanda) para cerciorarme del estado de la cuestión: "¿Estáis seguros de que Alaska y Boris van a ir?", pregunté calibrando la repercusión mediática y la asistencia que ello podría acarrear. "Pues es que eso no lo llevo yo, están otros dos chicos llevándolo... y Boris no acaba de dar una respuesta clara... y Alaska creo no va a venir, porque Mario Vaquerizo no está muy interesado...".
Varios emails siguieron a esta desalentadora conversación, en ellos se me pedía que, al menos yo, me comprometiese a una fecha para hacer la cartelería y los comunicados de prensa correspondientes. Decididamente contesté que sí. El furor de Paloma no se hizo esperar: "¿Pero estás loco? ¡En medio de la grabación del disco, después de haber dicho que no a varios empresarios del Orgullo Gay, y con varios bolos a punto de cerrarse!". No le faltaba razón, pero yo tenía la réplica perfecta: "Hay que ayudar a los que lo necesitan y no estar por el puto dinero. Si yo voy de alternativa, tengo que serlo y no comportarme como una Diva del corazón", barbilla desafiante, mirada retadora, y pose para la posteridad. "¡Pero es que tú eres una Diva del corazón! ¡Por eso te quieren tener allí! ¿Y quién coño te ha ayudado a tí en todos estos años de boicot y zancadillas?". Tampoco le faltaba razón.
Pero la mayor bronca vino un mes más tarde cuando le comuniqué a Paloma mi más delirante elección: "He decidido que para ahorrarles dinero en hoteles y desplazamientos voy a ir solo". Los bufidos de Paloma se podían oir hasta en el Pasapoga en hora punta. Lo que no le dije a Paloma es que la verdadera razón de esa elección era un cierto romanticismo que me había hecho querer volver a mis años juveniles de aventuras en solitario y sin colchón de seguridad. Estaba viviendo mi nonagésima midlife crisis. Yo en lugar de enrollarme con mi secretaria, quitarme la corbata en la multinacional, o comprarme un deportivo biplaza, me lanzaba a la vida cutrehippy: iba a ser una más del pueblo ignorando mi privilegiada situación (algo así como Ana Botella en campaña).
Cuando llamé a Boris para saber si iba a estar y él me preguntó si yo tenía algo que ver con "esa cosa de Zaragoza de una asociación desconocida que me ha llamado de tu parte", empecé a temerme lo peor. Pero cuando, tras contarle yo que era una asociación pequeña, sin dinero, que necesitaba apoyo, me aseguró que "se verá qué se puede hacer" lo tuve muy claro: Boris no iba a estar en la mesa. Towanda no pagaba nada (al contrario que los actos de la FELGT que paga y te congratula con Zerolo, Zero, Shangay Express, y toda la maquinaria publicitaria rosa del autobombo). Me decepcionó profundamente esa actitud. Hay que saber devolver un poco de lo mucho que la vida te ha dado y utilizar tu plataforma para algo más que para gritar a los cuatro vientos que tu traje es de D&G, tu liposucción de Monereo y tu sueldo de escándalo.
El simple hecho de recibir los billetes ya fue un milagro debido al desconocimiento de los más elementales procedimientos de protocolo por parte de Patricia ("¿te los pagas tú y ya te lo doy yo al llegar?"... "No, bonita, los compras tú y me los envías una semana antes por correo"). Pero la preocupación de Paloma ante mi locura fue mucho peor. Me llevó a la estación de Atocha repitiéndome unas trecientas veces lo mismo: "si tienes algún problema me llamas y voy en coche a recogerte inmediatamente". Yo, íntimamente estaba encantado de mi pequeña gamberrada. Era como en los viejos tiempos: sola ante el peligro.
Apenas me senté en el sillón del Altaria (¿preferencial para la ida, turista para la vuelta?, esta chica no se entera) el flashback me sepultó en un torbellino emocional: tantos años de inter-rail y de viajar por centroeuropa con mochila y soledad a cuestas --el furor por descubrir quién era yo con 20 años-- marca a cualquier adolescente ilusionado. La pregunta frente a los campos de Castilla no se hizo esperar: ¿Donde estaba yo ahora?
(continuará)
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Jueves 10 de Junio del año patriarcal 2004
OS VEO EN EL DEBATE DE ZARAGOZA

Ya han comenzado las actividades que el Colectivo Towanda ha programado para Junio bajo el lema: "Porque en Aragón todos queremos... queremos todos los derechos para lesbianas, gais, transexuales y bisexuales". Esta semana podéis asistir a:
JUEVES 10
20.00 HORAS: JORNADAS DE DEBATE EN EL CENTRO DE HISTORIA DE ZARAGOZA (ENTRADA POR PLAZA DE SAN AGUSTÍN O POR CALLE ASALTO, JUNTO AL PARQUE BRUIL): PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE ARMAND DE FLUVIÁ "EL MOVIMIENTO GAI EN LA CLANDESTINIDAD DEL FRANQUISMO (1970-1975)".
Se trata de la primera parte de un amplio trabajo en que el histórico activista catalán se ha propuesto plasmar el recorrido inicial del hoy variado y consolidado movimiento LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales): entrevistas, documentos de la época, narración de los acontecimientos y del clima político y social de la época por sus protagonistas, la aportación LGTB a la lucha contra el franquismo, la represión médica, judicial y policial...
Aprovecharemos la ocasión para debatir aspectos nada pasados de moda: ¿realmente ha cambiado tanto la sociedad en estos años?¿Y la vida de l@s LGTB fuera de los barrios gais de Madrid o Barcelona?¿Se va a reconocer y rehabilitar a las víctimas de la represión homófoba franquista?¿En qué debe cambiar el discurso LGTB actual y qué debe conservar de entonces?
22.15 HORAS: CENA HOMENAJE A L@S PIONER@S DEL MOVIMIENTO LGBT EN ARAGÓN EN EL LOCAL DE TOWANDA DE CALLE LIÑÁN, 8 (PARALELA A SAN VICENTE DE PAÚL, ENTRE PALAFOX Y D. JUAN DE ARAGÓN. BARRIO DE LA MAGDALENA).
Rendiremos un merecido tributo a representantes del Grupo de Lesbianas del Frente Feminista y del Movimiento Homosexual de Aragon, que hace décadas iniciaron el camino que hoy continuamos. De paso nos encontraremos gentes que a lo largo de todos estos años han ido aportando su grano o su saco de arena con quienes hoy dan sus primeros pasos y con tod@s l@s que queráis uniros a la celebración y reiros un buen rato.MUY IMPORTANTE:PRECISAMOS CONFIRMACION DE ASISTENCIA. Reserva tu plaza antes de las 10 de la noche de este miércoles 9 o no podremos asegurarte sitio. El precio es de 15 euros (bebida, cena, postre, café y primera copa) Responde a este mail o llama o manda un mensaje al 625969084, indicando tu nombre y número de teléfono y cuantas plazas quieres reservar.
VIERNES 11
20.00 HORAS: JORNADAS DE DEBATE EN EL CENTRO DE HISTORIA DE ZARAGOZA (ENTRADA POR PLAZA DE SAN AGUSTÍN O POR CALLE ASALTO, JUNTO AL PARQUE BRUIL): ¿QUÉ PINTAMOS L@S LGBT EN LA COSA MEDIÁTICA? CON SHANGAY LILY, FERNANDO RIVARÉS (ANTENA ARAGÓN), MARTA GARÚ (HERALDO DE ARAGÓN), PABLO CARRERAS (RADIO ZARAGOZA), LOLA ESTHER (PERIÓDICO DE ARAGÓN).
¿Qué tienen que decir o aportar lesbianas, gais, transexuales y bisexuales en su trabajo o sus apariciones en los medios de comunicación?¿Tienen por su condición alguna responsabilidad en visibilizar(se) o defender las reivindicaciones LGTB? ¿Y l@s heterosexuales, que tienen que decir de todo esto?
ROGAMOS DEIS LA MAYOR DIFUSION POSIBLE A ESTAS CONVOCATORIAS REENVIANDOLAS A QUIEN ESTIMEIS PUEDA INTERESAR. PARA MAS INFORMACION: COLECTIVO TOWANDA TEL: 625 969 084 colectivotowanda@yahoo.es
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Domingo 6 de Junio del año patriarcal 2004
UN PASEO POR MIS SUEÑOS (VOLUMEN 2)
Yo sólo soy la Reina
de la Autocompasión.
Y si alguien no lo entiende
Puedo sufrir mejor.
Y si alguien me pregunta
"¿Por qué sufres así?"
Yo sólo le respondo:
"Soy una Drama Queen".
Hete aquí un avance en primicia mundial de Drama Queen, la única canción compuesta por servidora que va en el disco y que le dará un sentido gestaltico al mismo de dos modos: uno ironizando sobre la autocompasión capitalista del bolero como forma complaciente de flagelarse que todos hemos practicádo alguna vez (en alemán tienen infinitas formas de nombrarlo artísticamente: weltschmerz, zeitgeist, angst...) y un segundo mecanismo que descubriréis cuando escuchéis mi disco entero (una gamberrada más ingeniosa y compleja para explicar).
Esta es la canción que cerrará el CD (fue mi única condición: que al menos hubiese una canción mia). También será la última que grabe. Pepe Pereira está acabando los arreglos que excepcionalmente está realizando a partir de --y sobre-- mi voz ya grabada. Habitualmente se ha hecho a la inversa (salvo con la penúltima, que también quiso trabajar así y aún no he escuchado).
Hasta que ese feliz momento llegue, acompañadme a un segundo paseo por mis sueños. De nuevo, el guía turístico de excepción será ese niño extraño que escuchaba a Nat King Cole (pero quería ser Donna Summer).
La base de trabajo es compenetración (dos manos unidas jamás serán vencidas), cariño (también conocido como respeto o generosidad), y muchas, muchas ganas de ser transgresor (tirando a gamberro).
Luego tiene que haber diálogo, intercambio de idéas, correcciones, una lucha a muerte por tu visión, descontento, picardía para salirte con la tuya, incansables revisiones (un nuevo tono, un acorde distinto, una afinación buscada con la guitarra...), y escuchar, escuchar, y escuchar, hasta que encuentras esa nota perfecta o, en la mayoría de los casos, hasta el agotamiento.
Con estos ingredientes y un arreglista de excepción (Pepe Pereira) tienes bastantes garantías de conseguir una joyita de la que sentirte orgulloso. Y de poder decirle a aquél niño extraño que soñaba con ser Nat King Cole (Donna Summer, en realidad): estás muy cerca, mi amor... incluso creo que lo has sobrepasado, por que esta vez es una realidad, no un sueño cantado por otro.
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Jueves 3 de Junio del año patriarcal 2004
UN PASEO POR MIS SUEÑOS (VOLUMEN 1)
There was a boy
A very strange enchanted boy
They say he wandered very far, very far
Over land and sea...
30 años después de escuchar a Nat King Cole cantar aquel Nature Boy que me hizo soñar por primera vez con escapar de mis miedos --porque, con 11 años ya intuía que aquél muy extraño chico encantado del que contaban que vagabundeó muy lejos, muy lejos, por tierra y mar, algún día sería yo--, 30 años después de llorar emocionado al pensar que alguien había escrito una canción sobre mí al otro lado del mundo --en ese mundo de Rock Hudsons y estrellas de cine con exóticas vidas, nada menos--, 30 años después de que de aquel chico algo raro, retraído, y demasiado apegado a su pequeño magnetófono monoaural en el que escuchaba obsesivamente sus dos únicos cassettes (Glenn Miller y Nat King Cole) gracias a los cuales decidió que quería provocar en el imaginario de otras personas lo que aquella música desató en su fantasía o, mejor aún, ser aquellos fascinantes chicos de los que hablaban esas voces distantes que tan cerca estaban de su corazón... 30 años después, digo, el sueño es una realidad: ese chico soy yo.
Acompañadme en un paseo por mis sueños...
...los de entonces... los de ahora.

un chico muy extraño
. . . . . .
soñar es pasear por tus ilusiones

poniendo letra a aquel niño extraño

viajar tan lejos como un suspiro

tan difícil, tan indefenso, tan definitorio como el primer amor

mirando muy, muy lejos: hacia adentro

si me pudieses ver ahora

si te pudiese ver ahora

todas las revoluciones empezaron con un grito

¿pero, no me escuchas cantar por tí?

la mano que mece la cuna
Esto es un primer paseo por mi vida en el estudio. Vaya por mi ausencia durante esta última semana. He estado encerrado acabando el dísco. Sólo falta una canción. A partir de entonces todo empezará a rodar y seguramente esté a la venta a principios de 2005... pero aún queda mucho.Casi tanto como cuando era niño... Bueno, un poco menos.
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