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Miercoles 30 de abril del año patriarcal 2008


MADONNA: "HARD CANDY" (TÚ ERES LA AMA Y LA MAESTRA... DE LOS ESCLAVOS)
En la última canción de "Hard Candy", el nuevo CD de la "Reina de la Mercadotecnia" (el único título al que Madonna podría aspirar de no ser porque existe Oprah), uno de sus tantos competidores en el cada vez más predominante Reino de la Mercadotecnia, ese aburrido, blandorro y mediocre adolescente salido del Club Disney llamado Justin Timberlake que una bochornosa campaña para idiotas ha disfrazado de peligroso ganster negro/revolucionario genio musical, le pregunta a su inspiración "¿Quén es el amo, quién el esclavo?". Madonna no responde a la pregunta. En su lugar intenta mostrar una pequeña grieta en su imposiblemente inhumana fachada corporativa y nos habla de dudas que si en el caso del fantástico Drowned World/Substitute For Love conseguían que empatizáramos con la tragedia de ser una superestrella vendida al sistema, en este caso suenan falsas, premeditadas y forzadas.
En realidad, no es necesario que la responda. Aunque un ingenioso crítico musical decía en su crítica que es obvio que Madonna es ambos, en su ambición por cubrir todas las franjas de mercado posibles, "Tú, Madonna, tú eres ambas", respondía con sarcasmo el periodista a un tris de añadir "y la más jóven, y la más vieja, y la más blanca, y la más negra, y la más rebelde, y la más oprimida... y todo lo que te consiga compradores que se identifiquen con tu producto", yo creo que la realidad es que Madonna es una absoluta maestra en ser esclava. Y, lo que es peor, se ha convertido en una maestra de nuevos esclavos, una maestra que enseña cómo ser esclavo aparentando ser amo.
A mi me ha costado mucho aceptar esta evidencia. No hace mucho chateaba con un chico de Nueva York y hablando de la Ciccone me hizo ver algo que yo había ignorado hasta ese momento: Madonna no es ninguna mente privilegiada, mucho menos una ideóloga o pensadora feminista como yo había querido ver, sólo es otra chica de suburbio estadounidense asustada que busca respuestas a su culpa. Y las ha encontrado en los peores tópicos: familia, patria (la británica, claro, en su obsesión por ser inglesa no sólo practica la indecente cacería del zorro sino que ha adoptado un falso acento británico para reivindicar los valores más caducos del imperio) y religión (lo de preguntarle a sus bailarines si creían en Dios en el vomitivo I'm Going To Tell You A Secret era bochornoso).
Otro amigo me recordaba que Madonna nunca revolucionó nada, sólo fue un producto de la MTV condenado a revolcarse por todos los suelos de su carrera tras el éxito de aquella mítica actuacion del Like a Virgin vestida de novia (éxito para la MTV, claro, a Madonna esa ridícula polémica le puso los grilletes de la rebeldía descafeinada para siempre). "Puedes provocar, pero siempre y cuando sea para vender nuestro producto" parecieron decirle los ejecutivos de la corporación. Desde ese momento pareció comprender que la polémica vende, pero siempre y cuando respetes a los que verdaderamente tienen el poder. El proverbial "no muerdas la mano que te da de comer".
Y desde entonces ella fue la más obediente. Salvo en la impresionante época del Erotica, cuando realmente se salió de madre y se atrevió a experimentar la realidad de esas minorías a las que vampirizaba (lesbiana, puta, feminista...). Eso sí, en cuanto se vió tratada como una de ellas, invisibilizada, la América Corporativa le dio la espalda y sus ventas se desplomaron, tardó menos en volver al redil que lo que se tarda en decir "mediocre". Desde entonces Madonna nunca se ha atrevido a hacer lo que quiere sino lo que se espera de ella. Una dicotomía que también vivió, y resolvió bastante más dignamente Kylie.
Pero lo cierto es que esta terrible realidad para un antiguo talifan como yo (al borde de la obsesión en la época "Erotica") nunca ha sido más evidente que en este disco. Por primera vez Madonna, en su desesperación por recuperar el mercado estadounidense y su posición en el pop mayoritario, ha optado por subirse al carro de lo más trillado y popular sin prepararse una de esas magníficas coartadas que desde que le robó el fenómeno Vogue a la comunidad LGTB negra-latina de la radiante Harlem Ballroom Culture y vampirizó a cada uno de sus representantes hasta la extenuación (Willi Ninja especialmente) había aprendido a hacer pasar por golpe de genialidad o creación propia que marcaba el camino. Hard Candy es un reciclaje de desechos de Nelly Furtado, Justin Timberlake, Gwen Steffani y Rihanna. Al menos se ha dado por vencida en su obsesión por copiar a la gloriosa Bjork.
Pero ni siquiera son la mejor destilación de esa repetitivas estructuras. Son una aburrida yuxtaposición de todo lo que ya haya tenido éxito, tres años más tarde. Aquí nos encontramos un achivo de tendencias cuya fecha de caducidad ya está cubierta de moho, aburrimiento y olvido.
Muy triste, pero sabemos que a McDonna todo esto le da igual. Ella lo único que necesita es una nueva disculpa para montar una gira que le dé los suculentos ingresos que le permitirán a su vez comprar su próximo éxito musical en un círculo que se retroalimenta. Así que nunca sabremos si el origen de este mediocre producto está en un intento de vengarse de Warner Music por dejarla ir sin regatear con Live Nation ni un poquito (de hecho Warner Music ha dejado muy claro que a nivel de ventas de cedés Madonna no es ni la sombra de lo que era) o en su cada vez mayor desconexión con la realidad musical y vital de lo que pretende ser y lo que realmente es (mantener la pose de jovencita lesbiana gamberra recién llegada al mundo underground cuando se es una honorable madre y esposa blanca de clase alta, insufriblemente heterosexual y religiosa, que vive en lo más snob y exclusivo de Londres, debe ser francamente difícil). El caso es que esa pereza en ponerle ilusión a los nuevos proyectos ya no sólo se transpira en sus entrevistas (cómo le aburre ya todo a esta mujer) sino en su música. Y eso es malo. Muy malo.
Pero volvamos al disco en cuestión y dejemos la tediosa tarea de desenmascarar a una creación de la industria patriarcal más. Si tuviese que elegir las canciones que destacan en este proyecto una de ellas sería, sin lugar a dudas, el Candy Shop de apertura. Una pena que la letra sea ridícula. Los arreglos son elegantes, interesantes y nos devuelven a lo mejor de Bedtimes Stories (y eso es lo mejor de Madonna, francamente), pero la nada convincente interpretación destroza la canción y la convierte en un auténtico chiste. Que Madonna siga necesitando competir con las Rihannas de este mundo es bastante triste y nada convincente. A esto hay que añadirse un agravio que en este album ha tomado proporciones insufribles: la voz de Madonna está deterioradisima. Y eso es mucho decir cuando una ha sido conocida por no tener voz.
Si tras el "Evita" hizo un esfuerzo por adquirir un mínimo de técnica vocal deseable en una cantante, en este disco cualquier esfuerzo en ese sentido se ha descartado y una indolente voz se ve sepultada por el vocoder, la desidia y los excesivamente elaborados arreglos. Resumiendo: la producción tiene un excesivo protagonismo en todo el disco.
A pesar de todo ello hay aciertos, como es el caso del segundo single Give It 2 Me que enlaza con el sonido del Confessions on a Dancefloor y es lo más cercano a un tema bailable. A partir de ese momento el disco comienza un lento deterioro que toca fondo en la ridícula Spanish Lessons, una suerte de himno hortera para turistas americanos borrachos que tendrá mucho éxito en Benidorm. En el caso de She's Not Me no encontramos con el Ring The Alarm particular de la cantante que cae en el mayor topicazo de la mujer engañada intentando dejar claro que "ella no es tan buena como yo aunque te mueras del gusto follándotela". Musicalmente es una revisión del característico sonido ochentero de la primera Madonna sin la frescura y convición de esa época aunque una de mis favoritas cuando rescata ciertos sonidos discos de su Girlie Show (esas campanitas de un interludio amado por mí) e incluso algunos bip bip del magistral Bad Girls de la maestra indiscutible Donna Summer (a la que tantísimo debe Madonna).
La desesperada búsqueda de singles deambula durante el disco desde el extraño Dance 2Night, que recuerda vagamente al genial Pull Up To The Bumper de la más genial aun Grace Jones, hasta el favorito de los talifanes Miles Away. Pero los errores brillan mucho más que los aciertos. No se comprende que una mediocre balada como Devil Wouldn't Recognize You, que suena a descarte de las Spice Girls intentando revivir el Cry Me a River de Justina Timberfake, haya desbancado en el disco a Ring My Bell por ejemplo. Por no hablar de desvaríos interminables como el desconcertante Incredible que cámbia más de ritmos y estilos que un muestrario de politonos (además de conseguir la incredible hazaña de desafinar con vocoder y en el estudio). Algo mejor es Heartbeat aunque también carezca de la personalidad necesaria para destacar entre tantísima canción idéntica o mejor.
En fin, ya puedes empezar la gira para rentabilizar esto cuando quieras, McDonna. Porque este disco te va a traer tanto respeto y relevancia en el mundo de la música como tu línea de chandals para H&M en el de la industria de la moda.
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Ah, pero es que la provocación vende. Se pise a quien se pise. He estado buscando sin éxito una crítica que recuerdo hiciste hace años a aquella actuación del beso lésbico de Madonna... que tanto gustó en burgaylandia (perdón por utilizar tu nomenclatura) pero que, sin embargo, en una segunda lectura, mostraba que le importaba un coño (perdón ahora por utilizar la mía) los gays, lesbianas y demás minorías. Te envío un beso, Shangay.
DIVAgado por Victor Flyte el 30 | 04 | 2008 |
Magnifica reflexión sobre la Diva que tu tanto has idolatrado y colocas en el justo lugar que le corresponde. Nada es lo que parece. Besitos
DIVAgado por chema munarriz el 30 | 04 | 2008 |
a mi el disco me ha encantado excepto el primer single.Despues del decepcionante confessions con este disco me ha vuelto a enganchar.Muchos fans dicen que erotica es uno de los mejores discos.Paras mi no deja de ser un disco con una horrible produccion de un gran mezclador (shep pettibonne).bedtimestories es un patetico intento de querer apoderarse del sonido de massive attack o bjork.Madonna como persona me cae fatal...pero como producto..el mejor
DIVAgado por alberto el 30 | 04 | 2008 |
Victor Flyte: Queer-ido, he encontrado la reseña a la que te refieres. Arriba, en la lengüeta de "archivos" entras y ahi tienes un buscador por palabras, he metido Britney y me salen varias. La inicial es
El beso de la mujer artimaña
Luego he vuelto a referir el tema y sus implicaciones con más amplitud en esta otra.
Pink: ¿Rollo o Bollo?
En efecto, ese problema enlaza directamente con la explotación que McDonna y Britney y otras han hecho de nuestra comunidad. Y esa es la razón de mi desencanto con ella.
DIVAgado por shangay lily el 01 | 05 | 2008 |
Chema Munarriz: Tú sabes mejor que nadie lo que un verdadero icono gay es: Santa Judy Garland.
DIVAgado por shangay lily el 01 | 05 | 2008 |
Alberto: Me alegra que este disco te esté haciendo disfrutar. Es lo que tiene la música, lo que a uno le supone un agravio a otro le da la vida. Y creo que este disco se ha hecho mucho para eso, para disfrutar y bailar. Aunque me parece lo peor de su carrera. En una línea que ya empezó en el "Confessions" de remezclarse a si misma.
DIVAgado por shangay lily el 01 | 05 | 2008 |
Madonna tiene que pagar muchas facturas de luz,agua...de todas sus mansiones y la gasolina para el avión etc...entonces Confessions y Hard Candy estan hechos para ganar dinero y para no defraudar a esa gente que veremos con estética de boxeo en las discotecas.Madonna interpreta un papel que no se lo cree ni ella y detrás de su marketing hay una madre con hijos que escucha música hindú y que hace yoga pero eso no vende. Para mi su último disco arriesgado fue American Life.
DIVAgado por Rodrigo el 01 | 05 | 2008 |
Rodrigo: Jajajajajjaja, me ha encantado lo de la madre escuchando música hindú. Y es una verdad más que plausible. Eso es en resumidas cuentas lo que rezuma este disco, algo que chirria y no convence. Aunque algunos temas sean deliciosos.
DIVAgado por shangay lily el 04 | 05 | 2008 |
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