Miss Shangay Lily (Uterolandia, 1963) no cree en nacionalidades, tribus, ni géneros: “mi patria es el vientre de mi madre”, suele responder a quien le pregunta de dónde es; “mi tribu es feminista y por lo tanto sin apellidos patrilineales, nosotras creamos nuestra identidad, nuestro nombre-alma, como los esquimales Inuit”.
La religión es un insulto a la dignidad humana. Con o sin ella, se encontrará buena gente haciendo cosas buenas y gente malvada haciendo cosas malas. Pero para que la gente buena haga cosas malvadas, se necesita la religión. Steven Weinberg
El anarquismo ha muerto, ¡larga vida a la anarquía! Ya no necesitaremos más el bagaje del masoquismo revolucionario o de la autoinmolación idealista; o de la frigidez del individualismo con su desdén por la convivencia, por el vivir juntos; o las vulgares supersticiones del ateísmo, del cientifismo y el progresismo del siglo XIX. ¡Tantos pesos muertos! Las mohosas maletas proletarias, los pesados baúles burgueses, los aburridos portamantas filosóficos ¡por la borda con ellos! Hakim Bey
¿Habéis organizado ya vuestra colectividad? No esperéis más. ¡Ocupad las tierras! Organizaos de manera que no haya jefes ni parásitos entre vosotros. Si no realizáis eso, es inútil que continuemos hacia adelante. Tenemos que crear un mundo nuevo, diferente al que estamos destruyendo. Buenaventura Durruti
SECUESTRAR A UN CHAPERO (LA ÚLTIMA ACUSACIÓN CONTRA BOY GEORGE)
No sé si ha tenido algo que ver con la desgraciada desaparición del canal de YouTube que Boy George utilizaba para difundir su música y pensamientos, pero un nuevo episodio de homofobia protagonizado por el deleznable tabloide británico The Sun ha salpicado al genial compositor e icono.
Según cuenta ese periodicucho que se ha caracterizado por su acoso sistemático a Boy George desde que declaró su homosexualidad, el icono gay habría contactado de madrugada a través del Gaydar con un tal Auden Carlsen, un chapero de origen noruego que anunciaba sus servicios a 400 libras la noche. La criatura, que veis felizmente empalmada ahí arriba, aceptó acudir a esas horas al estudio de Shoredicht que George debe tener junto a la nueva tienda de su marca de ropa B-Rude. El periodicucho lo llama su piso, pero su casa está en Hampstead Heath (servidora se hizo un book completo a la puerta de la mansión victoriana llena de mensajes de fans pintados sobre ladrillo que se esconde entre dos torreones y varios kilómetros de jardines).
Según cuenta el chapero renegado (durante la entrevista niega serlo e insiste en que acudió como modelo fotográfico a pesar de aunciar sus servicios como chapero), cuando llevaban un buen rato haciendo las fotos que veis en la cabecera, George se disculpó para ir a comprar leche (¡?)... de repente, reapareció en calzoncillos y camiseta, hecho un monstruo y, ayudado por un misteriosos asistente, esposó al chapero a la pared, sacó una caja de vibradores y látigos y le espetó: "ahora vas a recibir lo que mereces". El chapero devenido modelo fotográfico debió verlo muy mal porque afirma en la entrevista que "pensé que era mi último minuto de vida".
En un giro digno del Increible Hulk, el chapero-modelo arrancó de la pared el enganche y escapó desnudo. No se aclara donde estaba Boy George en ese momento X-men ni cómo consiguió esquivar el superchapero al misterioso ayudante que había ayudado a esposarlo o la terrible caja de vibradores y látigos, el caso es que Auden se dirigió a la comisaría más próxima y denunció a la estrella por secuestro e intento de asesinato.
Boy George, fue detenido y puesto en libertad a los pocos minutos. Como cuenta su hermano Kevin en esta entrevista, el chapero había hecho numerosas sesiones de fotos para la casa de modas de George. Como prueba de ello, Kevin O'Dowd, hermano de George y director de la exitosa marca londinense (sus pasarelas en la Semana de la Moda de Nueva York ya son míticas y Kylie Minogue cierra su Homecoming Tour con un traje de la marca), muestra una foto de la sesión de marras en la que el chapero aparece con plataformones. Mucho más clara queda la relación al ver el vídeo que podéis encontrar en la sección de noticias de Boygeorge.co.uk. Auden está hablando con familiaridad con George mientras posa desnudo subido a unos plataformones y fuma como un carretero.
De hecho, Boy George se moría de la risa ante las alegaciones de que él secuestrase a un chapero que cobró sus 400 libras por prestar el servicio habitual (George ha reconocido en varias ocasiones ser un devoto del chaperío fino, uno de los pocos puntos en los que difiero con él).
No es la primera vez que los chaperos le han causado quebraderos de cabeza a George. El famoso incidente de Nueva York que acabó en condena a barrer las calles de la Gran Manzana también tuvo su origen en una disputa con un chapero. Ese intentaba robarle cuando George cometió el craso error de llamar a la policía (corrupta donde las haya) y tener en casa a una "amiga" que invitó a la policía a ver dónde estaba la droga de la casa. Malas amistades de la noche de las que George no reniega.
Lamentablemente, por muy obvio que sea el evidente intento de aprovecharse del estatus de Boy George, la mayoría de los medios de derechas han recogido la entrevista con entusiasmo y han vuelto a magnificar un hecho anecdótico en la carrera de un gran creador. Boy george cubre el perfil de monstruo a la perfección. Aunque todos sepamos que los verdaderos monstruos pasan desapercibidos.
Para recordaros por qué amo tanto a Boy George os dejo el vídeo de su último single, una bellisima obra maestra cantada con Amanda Ghost llamada Time Machine.
La letra de esta canción contiene una clase magistral de semiótica: la posibilidad de que A y no-A coexistan en lugar de creer las falsas dicotomías patriarcales.
And if I'm wrong, that makes you right / And if I'm weak, that makes you strong / Tell me who made that ecuation / Do they know they got it wrong?*
*Y si yo estoy equivocado, tú estas en lo correcto / Y si yo soy débil, eso te hace fuerte / Dime quién creó esa ecuación / ¿Saben que se equivocaron?
Belleza, belleza, belleza. Sabiduría y belleza poética. Podemos estar los dos equivocados, ¿sabes?