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Lunes 26 de Marzo del año patriarcal 2007
EL PP O LA RETÓRICA DEL CACIQUISMO (CUANDO UN SAINETE SUSTITUYE A UN DISCURSO)

Recién llegado de mi tonificante estancia en tierras cordobesas --el IDEM ya es una realidad a tener en cuenta-- me encuentro con la surrealista noticia de que el PP ha decidido boicotear al grupo Prisa.
Y la primera en tirar la piedra, como no, es la que más tendría que callar sobre manipulación escandalosa: Espe Aguirre retira de la SER su publicidad como candidata, como bien nos informa el riguroso periódico digital progresista El Plural (las divergencias nunca estaremos lo bastante agradecidas a esa iniciativa de cubrir los oscuros silencios que los medios de derechas crean con su manipulación mediática).
En ese sentido, me parece muy acertado el resumen de las tácticas del PP que Iñigo Sáenz de Ugarte hace en su magnifico blog Guerra Eterna: Si es verdad que la historia se repite: una vez como tragedia y la segunda, como farsa.
Y eso es todo lo que Rajoy, Aguirre, Zaplana y todas esas marionetas vacuas del Opus Dei, la empresa y la Iglesia más reaccionaria están representando desde que, sorprendentemente, el pueblo les desenmascaró aquél 12-M: una farsa de rancio vodevil costumbrista o un sainete excesivamente previsible apresuradamente escrito por Jardiel Poncela, Arniches o los Quintero para pagar facturas o complacer al dictador de turno (el Opus Dei desde que ha tomado la cúpula del PP). Demasiada iconografía nacionalcatolicista de posguerra, demasiadas entradas y salidas grandilocuentes para disimular una mala trama, demasiadas llamadas al peor fervor nacional de castañuela y pandereta para tapar una npropuesta inexistente. Como en lo peor de la propaganda franquista la forma es el contenido: el PP no tiene ninguna propuesta que hacer (ninguna que no sea mantener la dictadura de sus tres pilares: patria, familia heterosexista e Iglesia).
El PP está llevando francamente mal la democracia. No soportó que sus jornaleros se le rebelasen tras el 11-M y lleva mucho peor que el pueblo entero haya descubierto las excelencias de la libertad que ellos quieren apropiarse como eslogan de anuncio capitalista (una verguenza como el capitalismo utiliza mensajes de intelectuales revolucionarios para vender un objeto consumista-esclavizador y desactivarlos de paso). La paradoja del capitalismo como mecanismo de control está servida.
Y en medio de todo esto, permítaseme reconocer mi parte de culpa. Según el periódico ABC, por voz de su periodista Jesús Lillo, yo empecé la pelea. Al menos han sabido distinguir entre una pelea y una guerra (que fue lo que empezó Aznar, por ejemplo). Lo que no ha sabido distinguir el autor de este artículo de opinión es entre la opinión la mentira, la manipulación, las tácticas de confusión y la ridiculez que la derecha viene esgrimiendo como arma desde que les han quitado el cortijo. Léase atentamente este párrafo:
La engañosa estrategia socialista incluye, y esto es lo peor, un llamamiento «a la sociedad civil y cultural», que viene a ser, en la sección de complementos de la política madrileña, ese grupo de profesionales, muy liberales, que, como el partido que los moviliza, tienen otras emisoras en las que colocarse. Esto también es resultado de hundir una cadena: los actores y los travestis -Shangay Lily empezó la pelea- no te van y encima te chulean. Que un país tenga que aguantar «una sociedad civil y cultural» es amargo, pero que su amo se la azuce a un canal temático parece desproporcionado.
A primera vista surge una pregunta: ¿desde cuando Telemadrid es un canal temático? ¿Se ha olvidado el periodista de que Telemadrid es un ente público pagado por todos nosotros con nuestros impuestos?
A segunda vista surgen muchas más preguntas: ¿de verdad cree este infeliz que a mí me llamó zapatero para que fuese a Telemadrid a romper la foto de Espe(culación)? Y, sobre todo: ¿que sabrá este gañán sobre complementos? Porque si los profesionales muy liberales somos un complemento de la política madrileña, ¿qué es un periódico que miente, manipula y azuza el odio de una nación que intenta preservar su democracia en paz superando la lacra de una Guerra Civil? Tengo la respuesta: los capataces del cacique o los lacayos del sistema patriarcal intentando complacer al señorito.
Como complemento, me parezco mucho más mona, la verdad.
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